Toulouse: discriminación y magrebíes
Una de nuestras primeras semanas en Toulouse recuerdo cómo, volviendo después de una noche de fiesta, estuvimos de charreta breve con un grupo de magrebíes que se quejaban de que no les dejaban entrar a la mayoría de locales de la ciudad. En ese momento pensé lo injusto que era y lo mucho que me jodería sentir ese rechazo en tus propias carnes, pero también pensé cómo serían los magrebíes franceses para haber asentado tantos prejuicios entre los tolosanos( aunque los porteros de discoteca no sean los más indicados para hacerse una idea del perfil de los habitantes de cualquier ciudad).
En el tiempo que llevo aquí la imagen que tengo de los magrebíes de Toulouse no es nada buena. Se nos pide que juzguemos a la gente por sus actos, y precisamente con ellos en la mano puedo afirmar que los magrebíes son en su mayoría unos inadaptados, irrespetuosos y misóginos.
Hablo sobre todo de los jóvenes ( nada que objetar a los dueños de epiceries y kebabs, ¡a ellos les debemos mucho!), que son los que queman contenedores en Empalot, ves cómo se cuelan en el metro y van armando bulla por los locales. En la útlima fiesta BOOM Insa de antes de las vacaciones de Navidad se metió un grupo de ellos con el único propósito de pegarse con la gente, a un chico francés le partieron la ceja e intentaron empezar una pelea con un español de nuestro grupo, que afortunadamente no fue a más. Los seguratas del local, no se si por pasotismo o por temor, no los echaron.
Hace poco escuché también de un español que juega en un equipo de fútbol de franceses cómo uno de ellos le contaba que una vez jugaron un partido con una empresa de mudanzas en la que todos eran magrebies y vivieron uno de los partidos con más juego sucio que recuerdan. A cada entrada o falta que recibían los moros se revolvían ofendidisimos y a empujones con el que les había hecho la entrada ¿ A que viene ese comportamiento de impresentable en un partido de fútbol, cuando sabes que es un deporte en el que estas cosas pasan?
Sobre la misogínia y el machismo de los moros no hace falta ser racista para saber que muchas de sus actitudes hacia las mujeres son despreciables. Ya en el viaje a Túnez que hice con mis compañeros de Farmacia lo vimos, los pocos tunecinos que estaban en la discoteca del hotel en el que estábamos rodeaban a las chicas de nuestro grupo cómo una auténtica manada de hienas en celo, y ellas no querían ni oir hablar de salir a una discoteca de fuera del hotel, y no precisamente por una cuestión de racismo.
Aquí también una chica de nuestro grupo vive atemorizada en el pasillo de su residencia ya que tiene un vecino magrebí que “casualmente” siempre va a las duchas cuando va ella, y no para de hablarle y marearle durante el trayecto. Y recientemente tuvimos que acompañar a otra amiga a su residencia porque volviendo ella con otras 3 amigas una noche se les acercó un moro a tocarles el culo y preguntarles si querían follar…
Un par de veces al mes aparecen por las estaciones de metro grupitos de moros, desde niñas de 10 años que deberían estar en el colegio hasta hombres de más de 30 años, pidiendo 50 céntimos para pagarse un ticket de metro. Y a veces tienen la desfachatez de hacerlo durante dos dias seguidos.
Ahora muchos estarán pensando lo racista que soy al escribir esto. Si cada vez que has intentado acariciar a un perro, éste te ha intentado morder o te ha gruñido, la próxima vez que lo intentes con otro cual crees que será tu reacción más natural, ¿ pensar en que todos los perritos anteriores eran unos cabrones y esta vez vas a dar con el bueno? ¿ o te acercarás con temor teniendo en cuenta tus experiencias anteriores? Olvidaros de prejuicios, racismo y demás historias, los hechos son los anteriormente mencionados, y a partir de ellos podemos juzgar a quien sea, no he escrito esto desde la perspectiva de ninguna ideología o creencia, eso si que es racismo,yo he argumentado cada adjetivo calificativo que les he dedicado. Si hay algo que nos desagrada y queremos denunciarlo ¿ por que debemos callarnos? ¿por ser politicamente correctos y no remover conciencias?
Si volviera a ver al grupo de magrebíes que se quejaban de que no les dejaban entrar a la mayoría de locales de la ciudad, les diría que lo siento por ellos, les contaré todo esto que he visto y les diré que para empezar hablen con compañeros suyos que se comporten así, que les pidan que dejen de crear esa imagen de un colectivo porque luego pagarán ellos por los daños que no hicieron. Lo de siempre vamos, que pagan justos por pecadores.
Lo mismo le digo a todos los españoles que viajan por el resto del mundo y que se aprovechan de ofertas de “pague la voluntad” en un restaurante y se vayan sin dejar ni un euro, que destrozan mobiliario urbano o empiezan peleas en los bares de la zona, porque luego seremos los demás los que tengamos que aguantar todo el odio y los prejuicios sembrados. Así empieza este tipo de discriminación: desde uno mismo.
abril 1st, 2010 at 16:04
Completamente de acuerdo. Aunque mis experiencias no hayan sido las mismas, y espero que no lo sean nunca, si que me he sentido violentada en ocasiones por ellos yendo por la calle, tanto sola como en colectivo, y aunque como dices no se puede generalizar (recordemos a nuestros amigos kebab-ceu) cuando la balanza se inclina hacia un lado nuestra opinión lo hace a la vez (lógico).
PD: Ven ya unos diitas, anda… Pásatelo chachi en tu próximo tour, yo me voy tb x ahí, y x cierto, vas a estar aquí en mi graduación!!!! ^^ ^^ ^^
abril 2nd, 2010 at 20:22
esta claro que no se debe generalizar y siempre que vayas a tratar con alguien que pertenezca a un grupo cuya reputacion no es muy buena (al menos desde tu punto de vista) se debe empezar con educacion y bla bla bla a menos que empiece a dar signos de que es como la mayoria de su grupo.
en Paris en el interrail ya hablamos de eso. yo recuerdo que TODOS los negros y magrebies que vi por el metro, por la calle, etc. se mostraban chulos, maleducados, broncos, molestos, etc. les cogi mucho odio.
aun asi, esta claro que pagan justos por pecadores, pero si se puede evitar y tratar a la persona como es y no porque pertenezca a tal pais, raza o grupo; recuerdo que en Berlin no nos dejo entrar el segurata del Lido porque eramos españoles (dijo que eramos muy ruidosos, cuando estabamos la mar de tranquilos).