Toulouse: el Erasmus de hojalata

¿Os acordáis de aquel erasmus tulusino feliz y contento, que escribía entradas sobre cosas del meter, locales por los que salir y excursiones a lugares riconudos? Pues siento deciros que ha muerto…

Desde hace escasos días soy prisionero de un esclavista horario laboral ( de 9 a 12h y de 14 a 17:30h ) sin remunerar y de martes a viernes, con la consiguiente pérdida de noches, cuyo valor aumenta exponencialmente conforme se acerca la hora final de dejar este maravilloso lugar. Todo esto durante 4 interminables semanas, poniendo punto y final a esta tortura el dia 11 de junio. Nunca antes he deseado tanto el comienzo del Mundial de fútbol.

¿El culpable? Una asignatura que nos sirve para convalidar 16 monstruosos y jugosos créditos en España, asi que, aunque el esfuerzo sea grande, merece la pena. La UE CIA, o Unité de Ensegnaimment de Contrôle industrielle de…(mierdaaa, se me ha olvidado el significado de la A) consiste en 104 horas de prácticas relacionadas con química analítica, bacteriología y galénica. Durante todo el día no paramos ni un segundo creando diluciones, midiendo en el espectrofotómetro, cromatógrafo de gases y demás aparatos de laboratorio que paso de seguir nombrando porque hasta a mí me aburren.

Muchos podríais pensar que las prácticas son como en España: aparece un señor con bata que te da una preciosa hoja donde te pone todo el protocolo a seguir, con los cálculos mínimos a hacer y el profesor siempre a tu disposición para resolverte dudas…pues bien, es cruzar la frontera y la cosa cambia por completo: aparece un señor con bata, te dice que tienes que medir glucosa, que ahí tienes el ordenador, aquí unas fotocopias roñosas que imprimimos en los años 80 y nos cuesta mucho trabajo renovarlas y se pira. Búscate tú todo lo que tienes que hacer. Como aquellos juegos de los años 90, Tejenova o Choconova, aquí tenemos Labonova: hágase sus propias prácticas de laboratorio.

El primer día fue uno de los más horribles del erasmus: todo el mundo sabía que hacer y nostros 3, los 3 españolitos de farmacia, que no entendiamos nada, juntitos como un solo ser vagando por el laboratorio mendigando por una explicación digna y buscando sin éxito cosas por internet. Entre encontrar toda la información correcta, hacer los calculos y las diluciones tardamos todo el puto dia en hacer lo que la gente había hecho en media jornada. Y cuando ya estabamos acabando, felicitándonos a nostros mismos y a punto de chuparnos las pollas (darle al link para daros cuenta de que no soy un degenerado), nos damos cuenta de que habíamos medido ácido niflúmico en vez de niflumato (no hace falta ser químico para darse cuenta de que no es la misma cosa…). Por supuesto nos callamos como putas, nos escondimos detrás de los abrigos y esperamos a que todo se solucionara.

Al dia siguiente ya nos dimos cuenta de cómo iba la cosa: los 4 listos de turno buscaban la información y el resto de la clase, más lista aún, les buitreaba las explicaciones: a la española vamos. Como ya nos sentíamos como en casa, el segundo día fue mucho mejor, aunque aún teníamos trabajo de sobra y no paramos en todo el día. Y la cosa parece que no va a cambiar, porque siempre se las apañan para tenernos todo el día ocupados.

A pesar de todo el estrés, al estar con mis otros 2 compañeros Erasmus de la facultad de Valencia , aún hay momentos para reírnos y amenizarnos las prácticas. Hoy precisamente he estado descojonándome vivo por una tontería de Gonzalo, que se le ha ocurrido mezclar en un vaso agua y éter porque sí mientras decía “aquí está, probablemente, la cura contra el cáncer”. Aunque creo que ha tenido más gracia por el hecho de que he estado llenando viales con éter sin una camapana de extracción ( no es costumbre utilizarlas en Francia, aún teníendolas, aquí abres la ventana y listo).

Incluso nos hemos buscado pasatiempos en el laboratorio, como Jennifer, una francesa preciosa que está en el top 5 de las farmaceuticas más sexys de Toulouse y a la que gustosamente pedimos explicaciones de como hacer las prácticas; Napiawoman, la mujer más napiuda que he visto en mi vida y que no te cansas de admirar su gigantesca tocha; y los imanes rotatorios, que siempre es gracioso darles un par de vueltas en la placa imantada hasta que salen disparados.

Aunque es una putada que nos hayan puesto este horario inhumano al final del año,con la cantidad de créditos y lo espabilados que vamos a acabar después de estas prácticas, creo que en un futuro no muy lejano lo voy a agradecer. Y es en estas asignaturas cuando te das cuenta de que un farmacéutico francés vale 4 veces más que uno español. No hay nada como ver las cosas con perspectiva para darte cuenta de los errores, en este caso, del sistema educativo español: tan malo al principio como al final.

3 Responses to “Toulouse: el Erasmus de hojalata”

  1. gorka Says:

    Genial chato. Yo tengo 380 horas de prácticas a hacer en 3 meses y que casi he acabado en 4 semanas. De 7:30 de la mañana a 18:00 de la tarde ininterrumpidamente salvo por 1 hora para comer estoy en un plató grabando una serie. Mañana es el último día de rodaje y a pesar de la salvajada que supone hacer todas esas horas sin ver un centavo, creo que lo echaré de menos…

    El lunes sabré el calendario de post-producción y sabré si puedo ir a verte otra vez o qué.

  2. Marta Says:

    Jajajajajajaja! me parto con napia woman! aaay, os quejaréis de las prácticas… ya quisiera yo que me enseñasen a hacer esas cosas y no a informatizar hojas amarillas y a hacer cocinitas…

  3. Kuga Says:

    Tío, yo estoy ahora con los exámenes finales de 32 créditos y aun no me han dicho ni siquiera si me lo convalidan.
    P.D: Me han perdido toda la documentación y de momento no tengo ni convalidaciones ni beca, ¡viva la ORI de la uv!

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