Vanesa, la hija de puta esa

Ya lo dijo Dexter (una de las mejores series que he visto), ”todos tenemos un top ten”. En su caso era de gente a la que matar para hacer de la tierra un lugar mejor donde vivir. En mi caso no quiero llegar a tal extremo, pero si que es cierto que si esta persona ,que entra con fuerza en mi lista de personas odiosas, no existiese tampoco la echaríamos en falta.

En mi clase de francés para iniciados hay varios personajes muy diferentes y pintorescos : un tipo gordo chistoso ( si, a veces los tópicos son ciertos), una tia fan de Melendi con vocecita que rebasa por poco el umbral de los ultrasonidos, una preñada que está a puntito de explotar, una tía que tiene exactamente la misma voz que otra chica que conozco (nunca pensé que esto fuera posible), otra que está de muy buen ver pero se ha cambiado de grupo, gente más o menos normal Y por útlimo, el engendro que ha inspirado esta entrada.

Su nombre ya echa un poco para atrás. Los nombres tipo Vanesa, Jessica o Jonathan para españoles me parecen una garrulada con la que los padres intentan hacer que sus hijos se sientan especiales, aunque sea sólo por el nombre. Pero nuestra Vanesa es especial por méritos propios.

Como iniciados en francés que somos tendemos a equivocarnos, sobre todo en el tema de la pronunciación aunque como humanos que somos acabamos aprendiendo de nuestros errores y rectificando. Pues Vanessa no. Siempre cae en los mismos errores, una y otra vez, y el próximo día, para desesperación de todos los vuelve a cometer.

Por ejemplo, en todos los verbos,en la forma de la 3ª persona del plural solo se pronuncia la raíz del verbo, no la terminación (”connaissent” sería ”connais” al hablarlo). A Vanessa hay que recordarselo todos los putos días. La tía no es que tropiece con la misma piedra, es que parece que quiere partirla a base de golpes.

Y lo que es peor, lo que realmente me exaspera de ella y me dan ganas de abrir el ventanal que tenemos detrás con su cabeza es que a veces cuando se equivoca ¡se ríe!. Suelta una risita como diciendo ”uy que traviesa soy”. En esos momentos me imagino levantándome de la silla y gritándole a la cara ”¿pero me puedes explicar de que cojones te ríes?”. Ojalá llegue ese día.

Por si no fuera bastante desagradable al abrir su infecta boca incapaz de decir algo inteligente, tambíen lo es a la vista: es fea y gorda. Como ya dije en una entrada anterior, a veces la naturaleza comete demasiados errores a la vez.

Y el otro día Vanessa remató finalmente la buena imagen que se había creado durante lo que llevamos de curso, esta vez fue más bien por una casualidad, pero tiene delito que le ocurra a ella:  Lo normal cuando llegas tarde a clase o a un sitio es sentarse sin hacer ruido e intentar incordiar al resto lo menos posible. En su caso, además de entrar con la misma discreción que un ladrón de panderetas con Parkinsson, cuando está a punto de sentarse ¡va y le suena el móvil!. Y no un tono gracioso que nos haga sonreír ligeramente a todos pese a la interrupción o una buena canción no, una puta mierda de tono de esos que te vienen con el móvil que solo sirven para ser borrados.

Solo una pregunta antes de irme ¿¿¿ Por qué no cambiaste de grupo a este infrahumano en vez de a la tía buena, oh Dios/ Alá/ Buda/ providencia/ destino/ suerte/ karma/ Jeff Buckley/ Google??? (Ahora con lo de los buses ateos y los creacionistas uno no sabe ya en que creer)

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2 Responses to “Vanesa, la hija de puta esa”

  1. jaume Says:

    jajajajajajajjajajajaa xinaka desahogandose cual arturo perez-reverte xDDD ke grande la entrada xD

  2. Alita de pollo » Blog Archive » La amenaza fantasma:Episode I Says:

    [...] en coma, pero yo, que llevo apenas un año de enseñanzas y con personajes tan irritantes como Vanesa en mi clase, lo tengo [...]

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