Cómo destruir el sistema financiero español 1

 Si ya en la entrada anterior encontrabamos útiles consejos para sobrevivir a situaciones extremas, hoy ha llegado a mí una pequeña historia que cumpliría totalmente el propósito del título si llegara a ocurrir. Y lo interesante y a la vez aterrador del asunto es que es una histora perfectamente real y que dados los aconetcimientos más reciente, se dan las condiciones para que ocurriera algo así.

Ya he mencionado en entradas anteriores a Jesús Arroyo y su ‘Diario de la quiebra’, uno de mis blogs de cabecera que visito a diario desde sus inicios y ha crecido de forma exponencial, alcanzando el millón de visitas en menos de un año. Las grandes virtudes del autor del blog es su facilidad para contar temas de actualidad económica , en forma de metáforas, para dar a entender a sus visitantes temas que a veces son difíciles de explicar, dificultad muchas veces totalmente intencionada para confundir al personal, y que gracias al personal estilo de Jesús Arroyo, estos temas llegan a mucha más gente.

En dos de sus entradas contó una pequeña historia que refleja muy bien el gigantesco titán de pies de barro en el que se ha convertido el sistema financiero español, ese que tanto nos dicen que hay que salvar a toda costa, siendo los principales interesados en ello los propios banqueros españoles y todos aquellos otros bancos ( alemanes y franceses entre otros) a los que les deben tantisimo dinero. Como ya se vió con Lemhan Brothers, detonante de la crisis y primer infarto serio del nuevo mundo post abolición del patrón oro , la economía mundial está tan conectada y globalizada que la caída de un sólo miembro podría precipitar un efecto dominó devastador para el resto de agentes económicos.

Sin más preámbulos, dediquémosle un aplauso a Jesús Arroyo por traernos otra desgarradora entrada contada de forma amena y comprensible para todos los públicos. A los que os gustó la entrada anterior ‘Policía del karma, arréstelos a todos‘ , la de hoy es de un estilo muy parecido, así que os gustará igualmente.

 

Todo comenzó en Campoalto, un pueblo pequeño de Jaén. Los vecinos se levantaron con la noticia de que dos de sus habitantes se habían quitado la vida: Desahucios.

No googleéis ”Campoalto, Jaén”, es un pueblo ficticio. El de la foto es Peñafiel, Valladolid

Dos, o uno, siempre es mucho, pero en una población de sólo 1.500 , una barbaridad. Por eso el alcalde explotó, y esa misma mañana retiraba los 50.000 euros del ayuntamiento en la sucursal del único banco del lugar.

Los vecinos se sumaron a la protesta, y fueron en masa a retirar sus ahorros, pero el empleado del banco se inventó a tiempo una visita al médico para cerrarlo, y evitar tener que decir que no había dinero.

El ambiente estaba caldeado en el bar del pueblo, donde las fuerzas vivas se habían reunido antes de comer. Lo de Felisa y Martín, así se llamaban los vecinos que ya no lo eran, había incendiado a todos.

Anselmo, el de la frutería, se levantó entonces y dijo que él no pagaría más hipoteca hasta que el banco pidiese perdón. Y el alcalde, en un arranque de tripas, puso el sobre con los 50.000 en la barra, y sentenció que irían para los intereses de demora de todos los que siguieran a Anselmo.

El día 31 del mes hubo una llamada temprana en la sede del banco en Jaeń capital: en Campoalto nadie había pagado la hipoteca. La pancarta de “Pueblo libre, también de hipotecas” había pasado de amenza a realidad.

El Director de zona necesitó un mapa para localizar Campoalto, porque los números de la sucursal allí eran pequeños. Pero tenía que saber urgentemente donde estaba el pueblo donde nadie de los 230 obligados había pagado la hipoteca.

No habían pasado ni cuarenta y cinco minutos cuando recibió una llamada de Madrid. Que si quien coj… se creían los de ese Campoalto, que si o solucionaban el problema desde Jaén o los echaban a todos, que si no perdonaran ni un céntimo de las hipotecas…

Al final Luis, el empleado de la sucursal, tuvo que entrar en Campoalto en el coche patrulla de la Guardia Civil. Las calles vacías, y la gente mirando detrás de los visillos. Como cuando los franceses, decía Basilio, el más antiguo del lugar, que a su vez lo escuchó de su abuelo.

A los cinco minutos se presentó el alcalde en el banco, y como si estuviera en el bar espetó: “¡Qué se debe!”. “¿Perdón?”, respondió el empleado con mirada asustada. “Vamos, Luis, ¡qué intereses de demora tienen que pagar los vecinos!”, repuso el regidor.

 “Pues si quiere saberlo, han dejado de pagar 85.000 euros, con lo que aparte de lo debido son 2.100 de demora”. Sacó entonces el sobre municipal y desenfundó los 2.100 el alcalde, mientras se marchaba repitiendo una misteriosa cantinela: “¡Pies de barro!, ¡pies de barro!”.

Las noticias del empleado de la sucursal de Campoalto no se discutieron esa tarde en la central de Jaén, sino en Madrid: Canteras, el pueblo de al lado, había decidido también sumarse a la protesta.

Al día siguiente los máximos directivos tenían cita con el Banco de España.

 

 

12:00 p.m. Banco de España. Madrid.

 

– Señores, espero que traigan buenas noticias, porque a este paso Campoalto será conocido en toda la Unión Europea.

– Bueno, Sr. Gobernador, ya sabe que allí son un poco cerriles, y es difícil que el alcalde dé el brazo a torcer.

– Ya, pero eso de “Campoalto pueblo libre, también de hipotecas” parece diseñado por un experto en marketing, y –por cierto– experto en hundir el sistema.

 – La verdad es que si el ejemplo cunde –otro minipueblo, Canteras, ya se ha unido a la protesta– la cosa puede ser grave.

 – ¿Grave? Señores, déjenme que les recuerde lo siguiente:

 La banca española tiene 900.000 millones de euros invertidos en hipotecas de sus clientes, casi tanto como el PIB español, es decir, todo lo que produce nuestro país en un año.

 Además, nuestros bancos han usado esos 900.000 millones que les deben sus clientes como garantía para pedir dinero al exterior, en lo que se llaman cédulas hipotecarias.

 No tengo que aclararles que si una mínima parte de esos 900.000 millones dejase de pagarse, sería una hecatombe:

 Los bancos dejarían de ingresar las mensualidades de las hipotecas, que son su gran fuente de ingresos.

 Dejarían también de recibir dinero del extranjero, puesto que nadie les prestaría tomando como garantía unas hipotecas que la gente no quiere pagar.

 En fin… El colapso del sistema. Sólo les voy a dar un dato: España ha pedido a Europa un préstamo de 60.000 millones de euros para la banca. Eso es menos del 7% de los 900.000 millones de euros que tienen en hipotecas.

 Resumiendo: Si ocho de cada cien personas que tienen hipoteca dejasen de pagarla, al menos unos meses, haría falta pedir el doble de dinero a Europa. El sistema se derrumbaría.

 

– Sr. Gobernador, ¿puedo hacerle una pregunta?

(Silencio en la sala, y una mirada asesina hacia el preguntón por parte de los directivos del banco que han acudido a la reunión).

 – Perdone, ¿quién es usted?

(Murmullos entre los directivos, que se preguntan también quién es ese empleado que han llevado y que se supone debía mantener la boca cerrada).

– Bueno, yo soy sólo un secretario, y tal vez no debería preguntar….

(Asentimiento entre sus jefes, como diciendo: “efectivamente deberías callarte”)

 … ¿Pero cómo es posible que nuestros bancos tengan buena parte de su dinero en un solo sector? ¿Cómo no anticiparon que ese sector podría debilitarse? En fin, Sr. Gobernador, yo no tengo mucha idea…

(De nuevo asentimiento entre sus jefes)

  … Pero me da la impresión de que se metieron de lleno en la construcción, y las hipotecas, porque querían sacar un gran beneficio, y ahora han quedado en una posición muy débil…

(El Gobernador miraba con asombro al chico, y hacía una breve consulta a un ayudante, para asegurarse que no iba con cámara oculta para luego publicar la reunión)

 … Vamos, y si se me permite la confidencia…

(“No, no se te permite”, pensaron sus ya seguros ex-jefes)

 … Si todo el sistema financiero de un país depende de que ocho de cada cien personas dejen de pagar… Como que no es tan sólido, ¿no?

 

12:35 a.m.

– Banco de España: Se levanta la sesión para tomar un café. Tras ese café una persona menos acudirá a la reunión. Dicen que un secretario.

– Campoalto: El alcalde se reúne en el bar con el pedáneo de Canteras. Anselmo, Basilio y María Antonia –la guardiana de la llave de la iglesia– como testigos.

– España: Todo un sistema financiero rezando para que “Campoalto y Canteras pueblos libres, también de hipotecas” no sigan añadiendo adeptos.

 

Moraleja:

Tenemos el sistema financiero más sólido del mundo.

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One comment on “Cómo destruir el sistema financiero español

  1. Reply Revoltosa Dic 16,2012 9:28

    Hola Alita:

    Si eres seguidor habitual del Diario seguramente me conocerás. Aprovecho para explicar que Jesús Arroyo no me deja ya comentar en su blog: censura todos mis comentarios desde principios de julio…bueno, todos excepto uno que colé el otro día.

    La razón la desconozco, incluso intenté disculparme por si algo había hecho mal. En fin: sólo quiero decirlo porque mucha gente se cree que estoy molesta por algo que se comentó y yo NUNCA me molestaría por un debate de ideas, incluso por una palabra más fea que otra, que en el calor de la discusión se pueda decir.

    Saludos

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