El mindfulness , un camino sólo de ida 1

  • Estás en el trabajo, contestado un correo, mientras en tu cabeza se sucede la última discusión que has tenido con tu pareja, tu compañero de trabajo, tus hijos…y donde imaginas la réplica perfecta que tenías que haberle dicho o podrás decirle después

  • Estás comiendo con tus padres, después de semanas sin veros, mientras en tu mente se suceden un montón de escenarios imaginarios sobre lo que pasará con ese proyecto que tienes en mente desde hace tiempo.
  • Estás en el sofá del comedor de unos amigos que te han invitado a pasar la tarde, tomando unas cervezas y unos entrantes que han preparado para la ocasión, mientras repasas mentalmente todas las tareas pendientes e ineludibles que tienes que hacer a lo largo de esa semana.

Pasados unos segundos, o minutos, cuando sueltas esa conversación mental que has ido enganchando con pensamientos uno detrás de otro sin darte cuenta, vuelves a la realidad, y te das cuenta de que no recuerdas ni lo que has escrito, ni lo que has comido, ni lo que te han dicho. Has desconectado totalmente del presente. Has dejado de conectar con la realidad que te rodea.

Todo estaba en su sitio: el lugar, la compañía, la conversación, tu cuerpo…todos menos tu mente.

Así que, a todos los efectos, ese pequeño instante en el que estabas en piloto automático, sencillamente, no ha existido. No lo has vivido.

¿Te suena esa sensación? Le ocurre a millones de personas a diario en todo el mundo.

Está tan extendido que hemos llegado a pensar que es lo normal, ‘’lo que hay’’, que vivir estresado, con la mente en otra parte, es lo que corresponde a la vida adulta. Que no podemos luchar contra ese torrente mental en el que nos vemos a veces atrapados, abrumados con la cantidad de compromisos, juicios de valor y pensamientos que se nos cruzan a diario mentalmente.

Aunque parezca mentira yo me pongo colorada cuando me miras , y por mucho que nos hayan hecho pensar lo contrario, no es en absoluto normal ni saludable vivir en ese constante estado de tensión. Y existe una forma para, no controlar, sino más bien entender y saber gestionar la mente, esa herramienta que trabaja con nosotros (porque no siempre es ‘para’ nosotros). Para separarte de esa máquina y entender que no todas y cada una de las ideas y sentimientos que pasan por ahí son realmente tuyos.

CUADRO DIBUJO ALITA DE POLLO BLOG

”La mente es como un río de enorme caudal, donde la corriente arrastra troncos, ramas y otros restos. Lo habitual es vernos nadando en el río, agarrándonos de un tronco a otro, y dejándonos arrastrar por la corriente. El mindfulness te enseña que puedes salir del río, sentarte en la orilla, y ver pasar la corriente con todo lo que arrastra” – El pollito Putamiérdez se presta de modelo en una representación impresionista-waltrapa de la metáfora anterior

Mindfulness, o la atención plena (¡ya está bien de marketinizar en inglés todo!), es un tema muy manoseado por los blogueros de referencia, así que para algunos no os pillará de nuevas, pero a los que os lo descubra, os aseguro que merece la pena.

Es la forma con la que se ha abordado de una manera occidental una práctica que en otras culturas se sigue y entiende desde hace milenios, la meditación, y que comprendo que todavía espanta a algunos escépticos que lo ven como una disciplina sólo apta para ‘raritos’ que hablan de chakras, energías y auras. Y ya os adelanto que no, mindfulness y la meditación no son lo mismo, aunque tengan en el fondo el mismo objetivo.

Comparto sinceramente la idea de que el mindfulness es esa clase de disciplinas que dentro de no muchos años todo el mundo se preguntará cómo hemos podido vivir sin ella. Una constante de la historia, ya que toda teoría innovadora es siempre despiadadamente rechazada durante su origen, y obligatoriamente adorada cuando finalmente se ha visto que era acertada.

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Me apuesto lo que queráis a que Freud y Einstein tuvieron que escuchar muchos ‘eres un pervertido cabrón’ o ‘puto loco’ (respectivamente) cuando divulgaron sus teorías por primera vez.

Si hay algo por lo que el mindfulness se adapta tan bien a cualquier tipo de público, independientemente de tu mayor o menor interés en la meditación y/o tu escepticismo a todo lo que suene espiritual, es que no es una práctica en la que necesites sentarte media hora en un cojín repitiendo mantras o estirarte durante una hora en una esterilla de yoga.

Esta práctica se puede hacer de forma activa , dedicando unos minutos reservados al día; o de forma pasiva, introduciendo pequeños hábitos con los que prestar atención al presente cuando estás ‘empanao’, expresión típica española para referirse a los que tenemos habitualmente la mente viajando en un trineo supersónico impulsado por unicornios de fuego, también supersónicos.

¿Cómo descubrí el mindfulness?

Pues estaba viendo yo una entrevista de Bertín Osborne y Jose Maria Aznar…bueno, eso es otra historia, que también es droga dura no apta para cualquier estómago.

Todo ocurrió por una feliz casualidad a través de Ivoox, la aplicación por excelencia con la que darle caña a una de mis drogas favoritas, los podcasts. El canal empezó llamándose Álvaro Gómez, nombre del autor del podcast, hasta convertirse ahora en Grupo de Mindfulness online.

Este podcast es una herramienta gratuita muy saludable para cualquiera que se vea abrumado por el estrés mental al que todos nos hemos sometido alguna vez, y el mejor agradecimiento que puedo hacerle es darle algo de difusión a una labor muy valiosa que el autor Álvaro Gómez hace de forma altruista, más allá de donaciones ocasionales que recibe.

No, no hay marketing de afiliados, ni trampa, ni cartón en este post. Esto forma parte de una de las máximas que se repite en sus podcasts, que es la de ‘haz el bien sin mirar a quién’

Si queréis una explicación más detallada de los beneficios y el significado del mindfulness, os recomiendo este audio suyo.

Si después de escucharlo pensáis que puede serviros, podéis empezar por estos audios suyos de introducción al mindfulness. Veréis como, mediante goteo de ciertas ideas constantes durante sus grabaciones, iréis introduciendo hábitos muy saludables para la mente. Todavía no he conocido a nadie que lo haya probado y no lo haya encontrado útil.

 

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One comment on “El mindfulness , un camino sólo de ida

  1. Reply Guillermo Abr 30,2017 10:13

    yo a Álvaro Gómez le sigo desde hace un año y me esta cambiando la vida, es un crack

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