Toulouse: excursiones
Aclaración: Esta excursion tuvo lugar del 24 al 25 de octubre, lo digo porque el texto lo empecé a los pocos dias de la excursión, pero no lo he podido publicar hasta ahora, perdón por las moelstias.
Tenía guardada desde hace tiempo una entrada con este título esperando el día en que hiciera alguna esperada excursión de esas que dicen que se hacen durante el año Erasmus, y después de haberme perdido las dos anteriores ( Carcasone y Albi, ya iré para allá durante el 2º cuatrimestre) por fin puedo contar orgulloso la primera escapada de Toulouse en lo que va de año, esta vez destino Montpellier, ciudad costera, más pequeña que nuestra ville rose y conocida por su ambiente universitario y un agradable centro histórico.
La mitad de nuestro grupo de españoles está ahora mismo en España comiendo jamón del bueno y duchándose sin telarañas en el techo gracias a un puente que curiosamente solo afecta a algunos de los estudiantes de Toulouse, el resto nos quedabamos aquí este fin de semana, y siendo tan pocos la perspectiva no era muy esperanzadora, asi que el viernes por la tarde decidimos que mañana nos ibamos a Montpellier, con dos cojones. Ese mismo dia por la noche alquilamos dos coches en Europcar por 79 euros cada uno, o eso creíamos, porque al dia siguiente al ir a recogerlo conocimos de primera mano el maravilloso mundo de la estafa de los coches de alquiler.
Llegamos a las 9:00 listos para recoger el coche a Europcar, y ya de primeras empezaron los cargos extra que misteriosamente no aparecian en las condiciones de la página web. Avisaban de que ”puede que se impusiera un importe extra por ser jóven”, sin especificar que significa ser joven ni de cuanto sería ese importe. Resultó ser de 66 euros por ser menores de 23 años, pero ya que estabamos ahi, aunque jodidos por no haber sido advertidos de eso, decidimos seguir adelante, pero luego resulto que en las tarjetas de crédito con las que alquilabas el coche tenías que tener más de 800 euros, condición que NO aparecia en las condiciones de uso.
Llegados a ese punto ya le dijimos al tío, de una forma más o menos sutil, que se metiera sus dos coches con cargo extra por ser joven por el culo, le pedimos que nos lo cancelara pero nos contestó que eso lo teníamos que hacer nosotros, que se podía desde internet. Una vez en nuestra residencia nos metimos en la web para cancelar la reserva y la sorpresa fue que tenías que mandar una carta o un fax (nada de emails, tiene cojones la cosa) con un dia de antelación mínimo para cancelar la reserva. Conclusión, 158 euros a la basura, el dependiente de Europcar nos miente en la puta cara y la reclamación que se van a comer va a ser bonica.
Pero no hay mal que por bien no venga, porque este inconveniente nos llevó a una solución que ha hecho que el viaje sea mucho más divertido. Fuimos a una empresa de mudanzas que nos alquiló una furgoneta para 9 personas (justo los que nos ibamos de viaje) por 213 euros, unos 22 euros por persona, más gasolina y peajes, llegando a 32 euros por persona. La alquilamos ipso facto, recogimos a la gente de la residencia y a Montpellier que nos fuimos.
Nos dejamos llevar por la euforia y la ilusión de viajar en minibus y en cuestión de 1 hora nos acabamos todas las cervezas (menos el conductor, lógicamente) y tortilla de patata que nos acompañaban y que se supone que reservabamos para cuando llegaramos. Aproveche para llamar y quedar con Fran, un compañero de Farmacia de Valencia que está haciendo el Erasmus allí y que tiene en su haber dos anecdotazas dignas de, como mínimo, un blog, y que ahora os contaré.
La primera es que, intentando ir a Grenoble para ver a su novia se empanó y en vez de bajarse en Valennences (creo) para hacer un transbordo acabó en París a las 11 de la noche sin posibilidad de volver a Montpe (asi la llaman los guays) o Grenoble. Por suerte tenemos compañeros de clase que están haciendo su Erasmus allí y le acogieron gustosamente. La otra anecdotaza es que fue a visitarle su hermano a Montpellier, que venía un poco enfermo pero pensando que era una gastroenteritis normal y corriente que se le pasaría. Al 2º día acabaron yendo al hospital, resulta que le había reventado el apéndice y le operaron alli mismo. Turismo sanitario en toda regla (por cierto el hermano se recuperó perfectamente, sin secuelas)
Volviendo al tema excursion, aparcamos en un parking gratuito a 10 minutos del centro y nos fuimos al único albergue de Montpellier. El precio resulto ser más que asequible pero había un gran inconveniente: el albergue cerraría sus puertas a las 2:00 de la madrugada, por lo que no podríamos darlo todo esa noche, pero teniendo en cuenta que era sábado, ibamos a estar solo un día y en Montpe la noche se alarga bastante, la decisión fue unánime: petarla hasta morir.
Aprovechamos la tarde para visitar el centro de Montpellier,muy agradable con calles estrechas y peatonales de aspecto carmenero-bohemio( palabra comodín que puede significar mil cosas), además de varias zonas de bares y restaurantes con terrazas al aire libre. Aquello parecía realmente España, y lo cierto es que el clima era muy parecido al de Valencia, y sin duda es lo que más condiciona a una ciudad.
Cenamos en un típico kebab, piedra angular de nuestra pirámide nutricional, compramos un pack de cervezas a precio irrisorio en una de las típicas epiceries francesas ( epiceries: licorerias regentadas por magrebíes que te venden alcohol a muy altas horas de la madrugada y que te pueden salvar la noche) y nos fuimos a un parquecito a reunirnos con nuestro amigo Fran mientras sonaba de fondo una banda callejera que destrozaba versioneaba grandes clásicos como Where is my mind o Seven nation army.
Acabadas las cervezas fuimos a una epicerie que estaba en mitad de la zona de fiesta donde debíamos ir, y el caso es que no me acuerdo como ni por qué ( y no había bebido tanto para llegar a ese punto) pero acabamos en un puente y nos tiramos casi toda la noche charrando y cantando grandes clásicos de la cultura española como Malagueña salerosa o El muerto vivo. (Por cierto, los franceses envidian mucho que nosotros tengamos canciones auténticas españolas de este tipo, los pobres gabachos borrachos solo pueden cantar sus versiones autóctonas de ”hemos venido a emborracharnos, el resultado nos da igual”). Acabadas otra vez las cervezas decidimos que era momento de entrar a la discoteca de turno (gratuita, cosa a agradecer) y donde ponían buenos artistas, como Fatboy Slim, Daft Punk o Blocparty. Todavía estoy buscando un sitio así por Toulouse
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Teniendo en cuenta que la noche del viernes también habíamos salido, a las 4 de la madrugada nuestros cuerpos se resintieron y tuvimos que volver a nuestro campamento gitano, es decir, la fragoneta en la que habíamos venido. En mi tuenti podéis ver como acabé durmiendo cómodamente en el maletero del Tripimovil (llamada así porque nuestras residencias se llaman Trípodes, malpensados). Al dia siguiente, por la peste que echaba la furgoneta en la que habíamos dormido 9 personas bien pudimos haberla llamado La coñoneta. Comimos a muy buen precio en una terraza céntrica en mitad de un parque, paseamos un poco más por la ciudad y a las 2 nos fuimos a las playas montpelierinas, que dejan mucho que desear con respecto a las playas españolas. Y es que una playa sin chiringuito ni tumbonas, no es una playa. Eso si, la siesta fue de las mejores que recuerdo. A las 5 volvimos en el tripimovil a Toulouse, concluyendo así mi primera excursion erasmus.
Ahora se acerca noviembre pero me temo que no voy a poder hacer muchas excursiones más. No se si por suerte o por desgracia,en farmacia tenemos los exámenes entre el 1 y el 4 de diciembre, y teniendo en cuenta que a los Erasmus no nos van a dar demasiadas facilidades, me temo que voy a tener que estudiar algo más de lo que creía. Pero si algo esta caracterizando, y ya lo dije, a este año erasmus, es que es sumamente impredecible.
PD: Ayer noche cumplí por fin uno de mis sueños toulousanos: ver como alguien se caía al rio Garone donde empezamos casi todas las noches. Lo mejor es que fue un español de nuestro grupo el que se cayó xD.
PD2: Después de casi 1 mes sin poder recordar sus sabor, hoy he podido comer huevos fritos con jamón serrano envasado al vacío traido de España. Jamás pensé que una comida tan simple pudiera hacer aflorar mis sentimientos patrios, VIVA ESPAÑA JODER!
Noviembre 1st, 2009 at 22:33
que bueno lo de la Pussy Wagon xDD
Noviembre 1st, 2009 at 23:10
VIVA! XD
Noviembre 2nd, 2009 at 23:10
Dios, qué envidia me das! Aquí la única excursión que haremos será a Grecia a comprar alcohol barato
Y doble envidia por poder contar esas cosas en tu blog, que mi familia es asidua al mío xD
Noviembre 12th, 2009 at 22:01
Muy buena crónica, pero no era para llamarla Coñoneta, sino Chotomóvil.