Ya lo dijo o dió a entender Woody Allen con una de sus obras maestras, Match point. Es preferible la suerte al talento. Aunque tambien hace falta un minimo de esfuerzo que no le vamos a negar a J.K Rowling. Es más me alegro por ella, segun dicen vivía en la inmundicia antes de sacar esa exitosa saga . Ahora que pronto se estrenará su última película, reavivo mi llama del odio para dar voz a todos aquellos que encontramos excesivo el fenómeno Harry Potter ( el titular es puramente sensacionalista, por llamar la atención, ahora matizaré un poco más esa frase).
Entiendo que pueda gustar a los niños y niñas: son fáciles de leer, llenos de fantasía y magia y con un protagonista al que todo el mundo quiere. Lo que no me explico, ni comprendo, ni veo normal es el exagerado frikismo y adoración que se ha formado alrededor de él entre la población adulta. Como gente de más de 18 años, presumiblemente adulta, se morían por conocerse la historia enterita, teorizaban por internet y se compraban las ediciones en inglés ansiosos por devorarlos.
Actualizo rápidamente y por compromiso por un asunto de importancia nacional:
Como bien sabéis, el gobierno “socialista” de Jose Luis Rodriguez Zapatero nombró como Ministra de cultura a Ángeles González-Sinde, mujer que no representa más que a las grandes discográficas y los intereses empresariales y que desde el primer día se notó que fue escogida a dedo de entre personas mucho mejor cualificadas como pago de los favores propagandísticos que la SGAE y otros gremios de autodenominados artistas proporcionaron al gobierno de Zapatero.
Próximamente se votará la llamada Ley Sinde, integrada en la LES (Ley de Economía Sostenible), como Disposición Final 2ª, con la que se podrán cerrar webs que incluyen enlaces con copyright, pero lo grave del asunto es que este cierre podrá hacerse sin orden judicial, sin juicio previo y a petición de una comisión compuesta por las industrias culturales, abanderadas por la SGAE y las grandes discográficas.
El nombre de esta entrada viene del mismo grupo Facebook que me enerva la sangre cada vez que lo veo. Lo que me cabrea de este hipócrita y demagogo grupo es la relación causa-efecto que se inventan entre fútbol y hambre, cuando hay muchas otras cosas que afectan de una forma mucho más directa a la generación de pobreza en el mundo. Por ejemplo seguramente todos los miembros de ese grupo tienen ropa de marca Inditex, la cual es fabricada en algún taller de Bangladesh en el que trabajan durante 14 horas tropocientos indios por 1 euro al día. También llenarán los depósitos de sus coches en gasolineras Shell con petróleo refinado en algun lugar de Irak, país famoso por sus atentados a diario gracias a la invasión estadounidense.
Todas esas actividades tan cotidianas son las que alimentan día a día la maquinaria del hambre. Pero claro, un grupo Facebook denunciando estas cosas no mola tanto. ¿No habría sido más fácil y honesto, miembros del grupo, crear uno llamado “odio el fútbol” o “ver fútbol me provoca urticaria”? ¿Hace falta criminalizar al fútbol de esta manera tan absurda? ¿O es solo por haceros notar?
Además los miembros de este grupo parecen olvidar una realidad relacionada con el fútbol que voy a poner de manifiesto con la historia del delantero argentino Carlos Alberto “Apache” Tévez. Read more »
Explorando por la blogosfera me encontré con un tipo, murciano creo, que se fué de Erasmus a una desconocida ciudad de Alemania. Pues bien, leyendo su descripción de lo que le supuso tal año, no he podido evitar sentirme reconocido en todos los puntos que menciona, y estos seguro de que los que me acompañaron ese año también estarán de acuerdo. El blog por cierto, El naranjito mecánico, tiene musho arte y gracia. Ahí va la descripción:
Se bebe más que se folla (a menos que te lo montes bien, y puedas hacer las dos a la vez), se hace lo que se quiere, no hay horarios, conoces un huevo de gente, gente rara, y a veces hablan tu idioma, montas tu grupito de amigos, cervezas, cervezas además alemanas de las de medio litro, risas por estupideces, estupideces que se convierten en coletillas, coletillas que se convierten en conversaciones, ves mundo y tienes la oportunidad de mostrar el tuyo, cantos regionales, clases en alemán, el Mundial, tocada de pelotas, poner cara de pena y esperar que te aprueben, notar el cambio climático con días de sol y luego lluvia y frío en una misma semana, hacerte el loco diciendo que no entiendes lo que te dicen pero en verdad si que lo entiendes, grandes personas que te rodean, hurtos a pequeña y mediana escala, tardes de aburrimiento, la bicileta, el ver cómo cambia la gente de un sitio a otro, borracheras tontas un martes, diferentes actitudes frente a la vida, alcohol otra vez y conversaciones de etílicas sobre política, sexo o religión, Tübingen, viajes, síndrome de Diógenes. Libertad.
Recientemente en este país y en la sociedad en general existe una corriente de pensamiento muy extendida por el buen rollismo que destila y lo bien que queda uno cuando hace gala del famoso pensamiento políticamente correcto, uno de los más hipócritas que han existido jamás. Es realmente preocupante como una gran mayoría de gente hoy en dia prefiere quedar bien ante la opinión pública a su integridad. Lo peor de los seguidores de esta moda de pensamiento es que tienen una falta total y absoluta de perspectiva. Cuando aparece un tema del que dar opinión, lo primero que piensan no es “¿y que opino yo de todo esto?” sino “¿cual es la opinión politicamente correcta sobre este tema, con la que puedo dar la imagen de defensor de los derechos del hombre y ofender a menos conciencias?”
Temas donde se ve a cascoporro defensores del pensamiento políticamente correcto hay muchos ( conflicto palestino-israelí, PP-PSOE…), pero el que me ha inspirado a escribir esto viene de aquí:
Claude Robert Eatherly, ex piloto de combate, no ha levantado cabeza desde que terminó la Segunda Guerra Mundial. Abandonado por su mujer, despreciado por sus compañeros de armas y desahuciado por la psiquiatría, las autoridades militares lo consideran un caso embarazoso y lo mantienen encerrado en el manicomio de Waco (Texas). Allí recibe una carta. El remitente es el filósofo alemán Günther Anders, que ha leído un reportaje sobre Eatherly en una revista y decide escribirle, impresionado por el drama íntimo de este hombre atormentado.
En este vergonzoso vídeo vais a ver y oir la diferencia entre inculcar en los niños valores cristianos y lavarles el cerebro con ideas ridículas, a edades en las que son incapaces de decidir y pensar por sí mismos.( Está en inglés sin subtitular)
Al principio de Match Point, la última película buena de Woody Allen, hablaban de la importancia de la suerte en la vida. “Hay tantas cosas que escapan a nuestro control que asusta pensar en ellas” decía, pero más asusta saber que muchas veces las consecuencias de nuestros actos, de las pequeñas decisiones que tomamos y creemos tenerlas bajo control al haberlas escogido nosotros mismos; tienen consecuencias que jamás podríamos haber predecido o imaginado. Una decisión, una pequeña decisión de la que puedes estar agradecido o arrepentido toda tu vida.
Recientemente escuché de primera mano, no lo he leído en ningún periódico o página web, que un tipo de 21 años se le ocurrió coger el coche habiendo bebido lo suyo, con la mala suerte de atropellar y matar a un ex profesor de 72 años que le dió clases a un amigo de mi hermana. Homicidio imprudente, entre 10 y 12 años de cárcel de los que no va a poder escapar.
Una de nuestras primeras semanas en Toulouse recuerdo cómo, volviendo después de una noche de fiesta, estuvimos de charreta breve con un grupo de magrebíes que se quejaban de que no les dejaban entrar a la mayoría de locales de la ciudad. En ese momento pensé lo injusto que era y lo mucho que me jodería sentir ese rechazo en tus propias carnes, pero también pensé cómo serían los magrebíes franceses para haber asentado tantos prejuicios entre los tolosanos( aunque los porteros de discoteca no sean los más indicados para hacerse una idea del perfil de los habitantes de cualquier ciudad).
En el tiempo que llevo aquí la imagen que tengo de los magrebíes de Toulouse no es nada buena. Se nos pide que juzguemos a la gente por sus actos, y precisamente con ellos en la mano puedo afirmar que los magrebíes son en su mayoría unos inadaptados, irrespetuosos y misóginos.
Hay algunas frases en la vida que desencadenan graves consecuencias y fuertes emociones, desde el más extremo gozo hasta el más profundo de los pesares, en el interlocutor o persona a la que van dirigidas tales palabras: te quiero, te quiero como amigo, el tumor es maligno, papá soy gay, traigo las notas, Luke yo soy tu padre…Pero la frase, mejor dicho, la palabra, que puede provocar guerras, revueltas, avalanchas humanas y asesinatos en masa de niños; en todo el mundo y especialmente en España, es la palabra GRATUITO.
He encontrado en este artículo de El País un perfecto, breve y conciso resumen de todos los males que nos afectan ultimamente, y no solo por la crisis. Desde que tengo cierto criterio para enterarme de la situación política y social en nuestro país nunca había visto tantísimo descontento generalizado. En todos los medios de información, blogs y paginas de opinión hay un denominador común: la gente está harta de los dos grandes partidos políticos de España. Mientras la gente las pasa putas y reputas para conseguir unas condiciones dignas de trabajo o llegar a fin de mes, en las Corts valencianes (y proximamente en las Cortes), PP y PSOE, esos partidos tan presuntamente dispares en opiniones, debaten cosas tan necesarias y oportunas como la reforma de las pensiones de los diputados y los cargos del gobierno. Mientras tanto en el Gobierno central se dedican a la improvisación para meterla igualmente doblada.
Quiero ser uno más y unirme a todas esas voces que estamos hasta los cojones de unos políticos que no les da la puta gana cambiar las cosas ni hacer planes más allá de las próximas elecciones. Ojalá todas estas opiniones que circulan por la red sirvan para concienciar a la gente de que esto tiene que cambiar, empezando por nosotros mismos.
Estamos en manos de una auténtica y genuina generación Ni-ni. No me refiero a los jóvenes que no tienen ni oficio ni beneficio y exprimen la supervivencia de sus progenitores.