Ayer me acordé de este vídeo en el que un adolescente es castigado sin World of Warcraft, ese juego de rol-acción online que crea tanta adicción entre algunos de sus jugadores. El caso es que su hermano graba la reacción del chaval tras conocer la noticia, y el vídeo es realmente…escalofriante y divertido a la vez. Muy atentos al minuto 1:16, no os lo podréis creer…
AVISO: Voy a destripar totalmente la trama de la película que da título a esta entrada, así que quién no la haya visto, por muy malas o buenas opiniones que haya oído al respecto de esta película, le pido que deje todos sus prejuicios a un lado y la vea con atención, el primer visionado es imprescindible para disfrutarla totalmente. Avisaré en el momento en que empieze a comentar el argumento de la película, hasta entonces podéis seguir leyendo.
Con el tiempo se ha descubierto que el causante de que la gente saliera tan decepcionada del cine con esta película no es porque sea mala, sino por ese erróneo trailer en el que la mostraban como una película de terror cuando no pretende serlo ni mucho menos. Pero mucho me temo que aunque no hubieran creado falsas expectativas con el trailer, habría sido igualmente el fracaso que finalmente fue en España, por la sencilla razón de que el espectador/ciudadano medio le cuesta o directamente no entiende las metáforas, y El bosque,traducción más que libre de The village, es todo él una gran metáfora con muchas lecturas, un cuento moderno que hoy en día sólo gente como Shyamalan se atreve a llevarlos al cine.
Encontrarse a un famoso siempre hace ilusión, da igual lo mucho o poco que lo sea. Verlos paseando o sentados en una terraza cuando estás acostumbrado a verlos siendo vitoreados por cientos de personas en estadios o conciertos; o pegando tiros y explotando tanques de gasolina al lado de Mel Gibson se hace, como poco, raro. Y en realidad no son más que eso, un tipo cualquiera, que come con la boca abierta o toma el cafe solo, cuya profesión no les hace mejores o peores, simplemente famosos.
Para ellos, cuando les para algún fan por la calle deben sentirse como enfermos de Alzheimer, que todo el mundo les reconoce pero ellos no reconocen a nadie (esta frase tan ingeniosa no puede ser mía, seguro que residía en algún lugar de mi subconsciente como frase de alguien)
Mis encontronazos con famosos han sido escasos, pero todos ellos, por muy mierdas que sea el tipo con el que me encuentre, dejan un buen recuerdo, y algunos de ellos con una buena historia detrás:
En esta época de arresto bibliotecario, horas dedicadas a la obligación y ESE PUTO PITIDO INCESANTE DE LAS OBRAS DE AL LADO, los estudiantes necesitamos más que nunca nuestra dosis de levedad. Y a falta de tiempo para ver un capítulo de alguna serie o una película, yo al menos tiro de la música, de un género en concreto que me provoca un mayor nivel de abstracción: música sinfónica o de orquesta, pero no un coñazo de la ópera ni nada de eso, concretamente música de Bandas Sonoras Originales ( exacto, B.S.O).
Esta semana de inactividad bloguera se debe a los que algunos ya sabíais. Efectivamente he estado estas de vacaciones de Pascuas en el país que da nombre a esta entrada. Han pasado tantas cosas que no se ni por donde empezar…
Salímos el dia 14 desde detrás de Mestalla, un total de 60 personas. 29 de farmacia, 15 de mi clase y 14 de la otra, 11 de marketing con los que nos lo pasamos genial y el resto unos tipos de audiovisuales de Gandía muy capullos que se llevaban mal hasta entre ellos.
Los 3 primeros dias estuvimos de circuito turístico por todo el país, en 2 autobuses. Pasabamos más tiempo en el autobus que en los sitios que visitabamos pero valieron mucho la pena. Estuvimos en un circo romano bastante bien conservado, casas de bereberes excavadas en tierra, las puertas del Sahara, donde montamos en dromedario…Todo eso el primer dia, asi que imaginaros las horas de autobús que le echamos.
Era un viernes post-fallero por la noche y tenía tantas ganas de salir como Paquirrín de leer un libro, así que me senté en el sofá con mi madre a ver el peliculón que nos ofrecía Canal Nou, K-19: the widowmaker ,basada en hechos reales. No es una gran película pero lo bastante potable como para aguantarla hasta el final.
Entonces llegó una secuencia que me dejó intrigado hasta el final de la película. Resulta que el reactor nuclear de su submarino sufre una rotura, y aquello empieza a calentarse cosa fina, con el consiguiente riesgo de explotar, asi que a los encargados del reactor no les queda más remedio que meterse en el núcleo y reparar la averia.
Como la armada soviética de los años 60 no escatimaba en gastos, en vez de trajes anti-radiación les ponen unos trajes para recoger residuos tóxicos, es decir, que los que iban a entrar a reparar el núcleo tenían la misma protección que una mano enfundada en un guante de látex sacando patatas fritas de una freidora.
Leyendo una crítica deSlumdog millionaire, película candidata al Oscar que he visto (aunque no se ha estrenado, bendito uTorrent) y recomiendo a todo aquel que le quede algo de ilusión y gusto por el cine, me he reencontrado con un género de ”aficionados al cine” que me saca de mis casillas.
El tipo en cuestión se queja de que en la película hay momentos que se combina el uso del inglés con el de hindú, que eso le quita seriedad y credibilidad a la película y que es inaceptable. Con una historia fascinante, una dirección y montaje de Oscar (nominada en ambas categorías), con las miles de virtudes de esta película ¿ Y eso es motivo para que la película te guste menos?
Cuando lees críticas de este tipo puedes calar inmediatamente a la persona que escribe eso: estamos ante alguien que ni entiende ni le gusta el cine. Cuando se hace una película, a no ser que recree una época que no es la actual y se necesita rigor histórico, todos los profesionales que hay detrás de la película no la hacen para contentar a todo el mundo, y mucho menos en algo tan insignificante.
Me imagino que esta gente se sentirá importante y creerá que está iluminando al mundo con su sabiduría al desenmascarar esos ”terribles fallos” de las películas. No me quiero ni imaginar lo que opinarán de las pelis de la saga James Bond o de las comedias románticas.
A todos vosotros, pseudocinéfilos, sacar punta a esas faltas de verosimilitud no significa que entendáis de cine, que como arte que es, es también un lugar donde dar rienda suelta a la imaginación. Si queréis verosimilitud poneros el Discovery Channel.
Y para que definitivamente entendáis a que tipo de persona me refiero, no os perdáis esta ”crítica” a la película Soy leyenda. Los fallos que saca son para mearse de risa, sin desperdicio (por cierto, spoilers a gogó).
Recientemente terminé de leer el libro en el que se basa la película Blade Runner, del que había oído muy buenas críticas . Me lo compré en un arrebato consumista en la Fnac, no podía irme de ahí con las manos vacías asi que cogí esta reciente edición que estaba en un lugar destacado en la sección de novedades.
Cuenta la historia de Rick Deckard, un cazador de bonificaciones que se gana la vida ”retirando” androides en la tierra, que tras una devastadora guerra nuclear ha sido contaminada por polvo radiactivo. Desde entonces la mayor parte de humanidad ha migrado a colonias y solo se quedan en la tierra los que trabajan allí o los ”especiales”, gente que ha sufrido efectos nocivos por la radiación y les prohíben emigrar.
Si ves que ya tienes demasiados amigos, tienes que empezar a sembrar cizaña entre ellos. Por ejemplo, le dices a uno "oye, que me ha dicho este que eres un rata" o que el otro se ha enrollado con tu novia...Y luego ya cosas más sofisticadas, como que este come sebo de un bote que le manda su madre y cosas asi para, al final, quedarte solo, que es como mejor se está. Porque si vas con mucha gente, no puedes andar bien por la calle.