Futvóley y las inteligencias múltiples
Ya está, otro curso más de libre elección a la saca. Lo cierto es que tenía ganas porque el curso tenía un horario de mierda ( de 18:00 a 21:00) que te hacía perder toda la tarde y a ratos se volvía aburrido. Pero el futvoley en sí me ha gustado, cuesta cogerle el tranquillo pero al final, si juegas con gente competente y los puntos se alargan, te lo pasas muy bien. Como os podéis imaginar los que más me conocéis, no era el mejor de mi equipo nunca, pero había gente peor que yo, y eso me consuela.
El caso es que al acabar el curso me ha venido una pregunta a la cabeza ¿por qué soy tan negado para los deportes? ¿es algo genético? ¿tiene remedio? ¿si es genético como es que existen los deportistas profesionales? ¿es cuestión de talento o entrenamiento? ( aquí Troy McClure diría: ¡eso no es una pregunta Jimmy, son varias!)