Encuentros con famosos
Encontrarse a un famoso siempre hace ilusión, da igual lo mucho o poco que lo sea. Verlos paseando o sentados en una terraza cuando estás acostumbrado a verlos siendo vitoreados por cientos de personas en estadios o conciertos; o pegando tiros y explotando tanques de gasolina al lado de Mel Gibson se hace, como poco, raro. Y en realidad no son más que eso, un tipo cualquiera, que come con la boca abierta o toma el cafe solo, cuya profesión no les hace mejores o peores, simplemente famosos.
Para ellos, cuando les para algún fan por la calle deben sentirse como enfermos de Alzheimer, que todo el mundo les reconoce pero ellos no reconocen a nadie (esta frase tan ingeniosa no puede ser mía, seguro que residía en algún lugar de mi subconsciente como frase de alguien)
Mis encontronazos con famosos han sido escasos, pero todos ellos, por muy mierdas que sea el tipo con el que me encuentre, dejan un buen recuerdo, y algunos de ellos con una buena historia detrás: