Apocalypse now: La clase de música del 98
Yo estuve allí y ví cosas que jamás creeriais. Clase de música ¡maldita clase de música! Cierro los ojos y aún estoy allí. En aquella clase la mierda se acumulaba tan rápido que necesitabas alas para salir volando. Somos los hombres huecos, somos los hombres rellenos reclinados juntos en una almohada de paja. El horror…¡EL HORROOOOOOOR! Wilfred Morris, Superviviente de la clase de música de 4º de primaria del Santo Tomás de Aquino. Paciente del Hospital Psiquiátrico de Arkham
A los niños hay que tenderles la mano siempre. Pero si les tiendes el brazo, contemplarás cómo te lo arrancan de cuajo, lo devoran y escupen los restos delante de tí, luciendo una gran sonrisa. Esa es la lección que se deduce de lo vivido aquellos días en la clase de música del colegio conocido coloquialmente como “El Santoto”. El salvajismo incontrolado de aquellas clases era comparable a la que montaron los niños de la isla de El señor de las moscas.