Si fuera a ingresar en la academia de los X-Men, ahora mismo creo que sólo cuento con dos superpoderes con los que presentar mi solicitud.
El primero de ellos es que soy capaz de recordar el nombre de alguien cuando me lo presentan por primera vez.
A diferencia de la mayoría de los mortales, que sufren de la llamada ‘’Amnesia nominal fulminante’’, (borra de sus memorias de forma casi instantánea el nombre del recién presentado), por genética y pequeños hábitos (repetirme su nombre mentalmente cada vez que habla hasta que se me queda), tengo buena capacidad de retención en estos casos concretos.

El otro poder, que es una habilidad social que puede entrenarse y desarrollarse, como cualquier otra, es la capacidad de darle conversación a cualquier desconocido de forma natural, sin silencios incómodos y fomentando la confianza; para navegar con seguridad desde las calmadas aguas de la superficialidad hasta las impredecibles y estimulantes mareas de los temas personales.
Durante los últimos 3 años, por cuestiones laborales; las reuniones, comidas y cenas con desconocidos eran una cita casi semanal, asi que a base de práctica y ciertas técnicas, acabas sacando recursos de toda chistera, incluso cuando te la has dejado en casa o te has olvidado de cambiar el conejo que lleva dentro varias semanas muerto.
En la entrada de hoy, traigo para vosotros esta pequeña guía para la conversación fluida con desconocidos, forjada tras años de conversaciones en entornos sociales con un ratio de desconocidos a mi alrededor de hasta el 100% , además de consejos leídos, contados o vividos por terceras personas.
El principio: arrancando la motosierra
Durante los primeros compases de la conversación con el sujeto desconocido, dependiendo de su nivel de timidez, es probable que al principio seamos nosotros quienes tengamos que ‘’tirar del carro’’ y hablar un poco más: presentarnos, contar quien somos, qué hacemos, algún comentario sobre el entorno y cómo nos hace sentir, advertirles de que no estamos locos (o que al menos es un grado de locura no peligrosa)
Es como los motores de arranque de los karts o las motosierras. Al principio hay que hacer un esfuerzo total por nuestra parte, hasta que la conversación haga »contacto» y funcione por si sola:
Por favor, NI UN COMENTARIO, sobre el tiempo o la temperatura. Es el primerísimo entre la lista de temas de mierda con los que iniciar una interacción, por mucho que sea Trending Topic en los ascensores.
La fase de arranque tiene dos funciones: además de hacer que seamos nosotros los que dirijamos la conversación desde el principio, sirve para empezar con un concepto importante de toda interacción humana que es el principio de reciprocidad: si nosotros nos mostramos confiados desde el principio en hablar como si los conociéramos de hace tiempo o mostrarnos más expresivos, la otra persona acabará haciendo lo mismo con mucha probabilidad
Temas abridores: tira de los clásicos
¿De qué hablar con alguien del que no sabes absolutamente nada? Existen unos pocos temas universales de eficacia probada con los que puedes arrancar una conversación sin riesgo a equivocarte de que sea un tema de poco recorrido o que no tengáis en común, ya seas de Badajoz, Paris, Beirut o de Marawaka

Estos temas universales son:
- Ciudad o país de procedencia Este es un abridor excelente. La ciudad o país de procedencia suele ser un elemento diferenciador y del que salen muchos otros temas: qué parte de la ciudad, lo que conozcas cultural o históricamente de su ciudad/país, que es lo que más le gusta de vivir ahí…
- ¿Cómo conociste…? La organización de este evento, la persona de contacto que tenéis en común, el lugar en el que os estáis encontrando, la persona que le acompaña…es una fórmula que sirve tanto para personas o lugares.
- Viajes A todo el maldito mundo, en mayor o menor medida, le gusta viajar. Por eso hay 4.000 millones de blogs y fotos de Instagram de viajes. De aquí también se derivan mil temas
- Modas Cada época, momento del año y generación, tiene sus temas de moda, y son un oasis de conversación fresca inicial para casi cualquier situación. La última polémica en boca de todos, la película que está en todas las marquesinas de autobús, la última ida de olla de Donald Trump (aunque sea un tema político, no tiene muchos seguidores alrededor del mundo, asi que el riesgo de cagarla es bajo), la serie que está viendo todo el mundo ( Primero fue Friends, luego Lost, y hoy en dia….¿queda alguien en este planeta que no haya visto Juego de Tronos?)
Aunque parezcan (y algunos lo son) temas banales y superficiales, nunca hay que desperdiciar al principio estos temas porque suponen la estación de partida a nuevos temas más interesantes que saldrán de estas conversaciones, que es justo el siguiente punto a tratar…
Atento a los desvíos
En cualquier ciudad, la red de metro esta totalmente interconectada, y bajándote en la estación de empalme o en el desvío adecuado, eres capaz de recorrer todos los rincones de una ciudad sin utilizar otro medio de transporte. Las personas y sus conversaciones son exactamente igual. Bueno, no están bajo tierra ni circulan por raíles montados en vagones de 33 toneladas, pero ya me entiendes ¿no?
Cuando iniciamos un tema de conversación, es como si estuviéramos circulando por una de esas líneas de metro. Si estamos atentos, veremos que durante la misma, siempre aparecen frases o palabras que pueden dar pie a otro tema de conversación, para evitar agotar el tema que estamos discutiendo en ese momento, y librarnos de llegar al final de trayecto, en las temidas paradas SILENCIO INCÓMODO DE LA HOSTIA o ME ESTÁS ABURRIENDO SO CANSINO, lugar donde pueden acabar muchos temas de conversación
EJEMPLO:
Pues ese verano en la costa Brava estuvo muy bien: comimos genial, vimos muchas playas increíbles, hicimos ejercicio…
Aquí hay na más ni menos que 3 desvíos posibles: qué comiste que estuvo tan bien, que hicieron a esas playas tan increíbles, que clase de ejercicio hicisteis y si son deportes que practican con asiduidad…
O uno menos obvio y de los que parece que no hay escapatoria:
-¿Te has enterado de </insert> TEMA DE RABIOSA ACTUALIDAD </>
-No, últimamente no he estado muy atent@ a las noticias
Ese »últimamente» indica que sí que suele estar atento a las novedades pero por alguna razón puntual y/o temporal, no puede seguir la actualidad. Aquí podemos preguntar por el motivo que ha llevado a esta desconexión de la actualidad y sacar otro tren de conversación.
Busca detrás de las respuestas, no en las respuestas
Llegados a este punto, ya podrás empezar a profundizar más en la conversación, para no convertirte en el cuñado conversador de ascensor; y entrar para siempre en la memoria y corazón de tu interlocutor como el Rembrandt de la Palabra, el Cortázar del Verbo, el Kennedy del Carisma , El artesano de….(¡decidme que pare o esta mierda no parará nunca!)
Siempre hay más detalles e información interesante en los motivos que mueven a alguien a hacer algo. ‘Por qué’ y ‘para qué’ son característicos de las llamadas preguntas abiertas, aquellas en las que las opciones de respuesta no son limitadas por la propia pregunta, y deja espacio para que el interlocutor se exprese, se explaye, y podamos conocerle mejor:
EJEMPLO:
-Y tu ¿qué estudiaste?
-Derecho
-Ahm, muy bien…pues yo hice ingeniería informática(Pasan bolas-matojo del Oeste delante de vosotros. Unos grillos empiezan a sonar. Seguidamente, unos grillos montados en bolas-matojo del Oeste entran en escena.)
Lo que a priori parece una carrera más del montón, puede convertirse en un pozo de petróleo conversacional con la pregunta adecuada:
-¿Y tu qué estudiaste?
-Derecho
-Vaya…¿y por qué decidiste tirar por ahí? ¿Vocación, presión familiar, pensaste que había futuro…?
La respuesta será mucho más rica en este caso
Lo más importante: Interés auténtico.
Una conversación no es un espacio publicitario para promocionarse. Tampoco tiene que ser, como desgraciadamente ocurre a menudo, una sucesión de monólogos donde en vez de escuchar estamos esperando nuestro turno para hablar.
Es la ocasión para abrir a esa persona que tienes delante, descubrirla y ver lo que tiene que contar. Todas las personas importantes de tu vida, salvo tu familia, fueron desconocidos en un principio ¿Quién sabe si el próximo desconocido que se te cruce va a ser alguien igual de importante? ¿por qué no ir siempre con esa actitud ante la novedad?
Piensalo así ¿no estas harto de oírte a ti mismo explicarles a los desconocido lo que haces, de que ciudad eres, que te gusta hacer…en fin, cosas que ya sabes? En cambio, ante una persona nueva, con toda probabilidad, vas a descubrir o aprender algo nuevo.
Tú ya te conoces a ti mismo ¿qué te va a aportar más, escuchar tus mismas conversaciones, frases, motivaciones que te has oído mil veces; o descubrir todas las novedades y misterios que puede esconder esa nueva presencia?
Considero igualmente importante que, en conversaciones donde la intención de fondo suele ser obtener ‘algo’ ( ligando, en un evento profesional….) , que la motivación y meta no sea cumplir esa expectativa, sino disfrutar del propio proceso de la conversación.
Esta actitud quita mucha presión y nos libera de la frustración que puede suponer irnos con la sensación de manos vacías, cuando una buena conversación, y la ocasión de conocer gente nueva y ampliar nuestro círculo social, es todo un logro en sí mismo del que estar agradecidos y disfrutarlo.
Creo que se te ha olvidado un abridor excepcional a la par que brillante, como es el de hablar del código de vestimenta yonqui, haciendo un apunte de su evolución histórica desde principio de siglo
hasta nuestros días, así como tendencias actuales en la yonquiesfera.
Si además, lo riegas con una tonía carajillera, el éxito está asegurado.