A medida que nos adentramos en ese terreno desconocido, aburrido a ratos, terrorífico a otros y apasionante siempre de LA VIDA ADULTA, vamos redescubriendo los pequeños secretos que nos contaban nuestros mayores (sin hacerles mucho caso) para darnos cuenta con el tiempo que, hostia, pues tenían razón.
Detrás de las grandes oportunidades profesionales, relacionales y otras grandes aventuras de nuestra vida, siempre hay el mismo detonante
PER-SO-NAS
- Esa amiga que conoce ese truco infalible para la oferta que siempre has deseado.
- Ese conocido que trabaja en la empresa en la que tan anisadamente deseas entrar o conoce a ese ser inalcanzable al que te gustaría proponerle una colaboración profesional.
- Ese amigo que conoce a esa persona que llevas stalkeando en redes sociales y que es el padre/madre ideal de tus gatos.
Detrás de casi todo lo valioso que queremos conseguir en esta vida siempre hay una o varias personas de separación, sin importar tus conocimientos, tus habilidades, tu experiencia, o lo que crees que mereces obtener en esta vida.
Una de las mejores ocasiones para conocer gente nueva que pueda ayudarte (y tu a ellos, no lo olvides), especialmente en el sector digital-marketiniano-emprendedor-innovador-internetil-llámalo como te de la gana , son los eventos presenciales.
»Uy cuanta gente, que pereza…venga va, al networkeo que voy»
Y casualmente, es aquel que más se nos atraganta.
Ante la oportunidad de un evento presencial en el que hay opción al networking, nuestra mente se pone en modo ‘Excuse Creator Machine 2000-XTreme’ funcionando al 200% de su rendimiento y nos proporciona millones de excusas para no ir a ampliar esa red de contactos que sabemos que necsitamos ( ‘ para que voy a ir si será una mierda, no conozco a gente, no será para tanto…’)
Al volver de la fiesta Vivir al Máximo 2018 del pasado mes de junio, he desempolvado mi autoproclamada categoría de experto en networking, basado en 4 encuentros relacionados con el entorno Vivir al Máximo (VAM) y un sinfín de encuentros profesionales y personales ( cursos, actividades de voluntariado, talleres, congresos profesionales…) en los que iba sin conocer a nadie más que a mi mismopara traeros las claves del networkeo de calité, del buen parné, el pata negra, el sabroso, jugoso, meloso….
Tras estas experiencias, he podido destilar las claves de cómo sacarle el máximo rendimiento a estos eventos de networking en los que hay mucha gente por conocer y poco tiempo para ello. y hacer que este tipo de encuentros no sean ese incómodo momento de mirar el móvil o al suelo, sin saber qué hacer ni decir, situación que además nos puede atrapar aún más en nuestro círculo de excusas.
¿Listo para el post que viene a continuación al que podría haber llamado con titulo atrapa-clicks ‘’LAS 6 CLAVES PARA HACER NETWORKING DE CALIDAD’’?
¡Ojo aqui vienen los clicks, noto como se mueve el Analytics!
1# Haz los deberes – estudia a los asistentes antes del evento
Internet es el arma favorita de los stalkers, acosadores y violadores de la intimidad.
Sin extralimitarnos ni transgredir la ley, este maravilloso superpoder nos permite conocer a todos los ponentes e incluso asistentes que acudirán a la cita: qué es lo que hacen, ponerles cara, ver si trabajan o se mueven en sectores en los que nos interesa tener contactos…y en general, rebajar esa ansiedad de adentrarnos en lo desconocido.
En los encuentros menos postureros o más informales, los propios eventos Facebook nos permiten ver a los asistentes, e incluso en los más sofisticados (congresos o ferias profesionales), también puede haber un evento Facebook que lo permita.
En el caso de que no exista la opción Facebook, a través de hashtags de Twitter relacionados con el evento, podemos espiar a los perfiles de usuarios que están hablando del tema y que seguramente acudirán a la cita.
NUNCA que me he acercado a alguien durante un evento a quien he reconocido a través de sus RRSS, y mostrándole interés en sus proyectos, me ha rechazado o negado ese rato para intercambiar unas palabras.
No necesitas el mojo estratosférico de Austin ‘Peligro’ Powers para caer en gracia.
2# Se un sinvergüenza – Pregunta y se curioso
Seamos claros. SIEMPRE existirá el factor nerviosismo cuando nos acercamos a alguien nuevo para presentarnos, preguntarles por sus intereses, sus proyectos, mostrarles admiración, pedirles una muestra de ADN , oler su cabello…
Asi que asumamos con naturalidad que son sensaciones que nos van a asaltar inevitablemente, seas un experto networkero o un pringle primerizo. Asi que lo único que nos diferencia es dejar que ese miedo nos paralice o no.
En esta entrada anterior hablé de las ventajas de la sinvergonzonería bien entendida, asi que por no extenderme, podéis hacer clic con la rueda de en medio del ratón o botón derecho-abrir en una pestaña nueva para leerlo más adelante.
La sinvergonzoneria es un músculo que se hace más fuerte ejercitándola ¡practica!
3# No intentes conocer a todos – mejor consolidar que expandir
En eventos con centenares de personas, querer conocer y presentarse a todo el mundo no es ni posible ni práctico, ya que no todo el mundo encajará contigo ni tu con ellos a nivel profesional y personal.
De la misma forma que aunque necesitemos unas zapatillas no nos probamos todos y cada uno de los modelos de la tienda, necesitamos contactos pero no los necesitamos todos.
El espionaje previo o un par de palabras de introducción nos permitirán saber si podemos sernos de utilidad o congeniar, y si no es el caso, podemos pasar tranquilamente a conocer a otra persona.
No hay que tomarse como una descortesía que, tras unos minutos de conversación, la otra persona se marche a hablar con más gente. Ellos también tienen interés en conocer a otras personas y el tiempo del evento es limitado, asi que no es nada personal contra nosotros.
4# Interés sincero
Ya lo dije en la guía de sacarle conversación hasta las piedras, y lo vuelvo a repetir las veces que haga falta: el interés en las personas y sus proyectos debe ser sincero.
Fingir interés supone una carga para las dos partes, mientras que cuando el interés es auténtico, no hacen falta motivaciones externas forzadas para contactar, mantener la relación y seguir mutuamente nuestros progresos o intereses.
5# Al principio, mejor solo que mal (o bien) acompañado
Aunque sea muy común querer ir con alguien conocido a estos eventos (porque ir solos todo el mundo sabe que ‘da mucho corte’, ‘es un palo’ y otro sinfín de expresiones millenials ) , el hecho de no ir con nadie a quien convertir en nuestra isla de seguridad, hace que nos abramos más a conocer gente nueva.
Incluso si sabes que van a ir viejos conocidos al evento o vas acompañado de compañeros de trabajo, es recomendable aventurarse a solas en algunos momentos para seguir ampliando fronteras del networkeo, coger soltura y/o acoplarnos a las conversaciones que estén teniendo nuestros viejos conocidos con gente que no conozcamos.
6# No desenfundes (las tarjetas) tan rápido, forastero…
Relacionado con el punto más importante del buen networkeo, el del interés sincero y genuino, una de las formas de detectar lo contrario es cuando aparecen los chapistas profesionales que te lanzan sus tarjetas a la primera de cambio, sin molestarse en saber si les interesas.
De la misma forma que damos nuestros datos de contacto a gente de confianza a la que realmente queremos contactar o que nos contacte, tampoco es buena idea entregar estos datos sin criterio, sin haber comprobado antes si hay interés mutuo y podemos sernos de utilidad.
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En resumidas cuentas, un análisis previo del entorno nos ayuda a focalizar nuestro tiempo, energía e interés en aquellas oportunidades más adecuadas para nosotros.
Y en cualquier caso ¡también hay que estar abierto a las personas que nos asaltarán durante el encuentro!
Si se te ocurre algún truco más que no he mencionado en esta entrada, ¡no dudes en compartirlo en los comentarios!
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