¿Os habéis preguntado alguna vez como forjamos nuestra personalidad, nuestras creencias y opiniones? En ocasiones suele ser un proceso activo, pero la mayoría de las veces es simplemente haciendo nuestro dia a dia de donde extraemos las lecciones más valiosas de nuestras vidas. Sin darnos cuenta de como ni porqué, resulta que nos hemos convertido en un altruista empedernido, un ambicioso tiburón de las finanzas o un pasota Yao Ming. Solo hay que fijarse un poquito para ver que hasta de las cosas más insignifcantes sacamos conclusiones que marcaran el resto de nuestras decisiones en un futuro. Y hoy traigo las varias conclusiones que saqué durante la organización de las barras libres con las que me financié parte del viaje de fin de curso, una enriquecedora experiencia en muchos más sentidos de los que cabría pensar:
Para ser creativo publicitario hace falta ser…creativo
Durante la organización de la barra libre, nos dimos cuenta de que los carteles con los que publicitar nuestros eventos ( carteles que regalaba la propia discoteca donde organizábamos la fiesta) eran todos bastante parecidos entre sí y sin ningún atractivo. Pensamos que sería mejor hacer carteles propios y únicos con los que poder llamar la atención más fácilmente. De este aspecto nos encargamos yo y algunos otros compañeros que iban aportando ideas con las que realizar los carteles. Fue durante este proceso cuando me di cuenta de varias cosas.
Todo reclamo publicitario debe ser llamativo, y si utiliza algún personaje, símbolo o icono, tiene que ser reconocible por el espectro más amplio posible de consumidores, de actualidad o perteneciente a la cultura popular del grupo al que va dirigido el anuncio, en este caso universitarios. No hace falta hacer una carrera de Publicidad en una universidad privada para darse cuenta de esto…
Lo que me llama la atención de todo esto es la clase de gente que estudia la mencionada carrera son, salvo honrosas excepciones, niños y niñas de papá, malcriados, caprichosos, incultos, sin ningún interés por nada ni vocación que se metieron allí porque no sabian que hacer con sus vidas. Es decir, esa clase de personas de las que lo último que puedes esperar es creatividad.
La verdad es que tampoco es algo que me preocupe, ya que los creativos publicitarios no son los que fabrican nuestros medicamentos o construyen nuestras viviendas, pero me parece triste conocer esta realidad, en la que la gente equivocada elige un camino que hay que seguir por vocación y del que sólo saldrás adelante si lo vales, si tienes un talento que no se refleja en las notas.

Nivel cultural español: necesita mejorar
No es ningún secreto, pero hubo un día en concreto en el que recibí una sobredosis de esta realidad. Durante la primera barra libre se nos ocurrió (quien dice ‘ocurrió’ también puede decir ‘copiar/pegar algo que ya vimos en otro sitio’) un juego con el que darle un toque diferente a la barra libre y dar una excusa a la gente con la que ponerse a charrar y en la medida de lo posible, ligar; el gran motor del ocio nocturno. Consistía el juego en que a cada persona le daríamos una pegatina con el nombre de una pareja famosa y reconocible por la cultura popular, los chicos llevarían al miembro masculino y las chicas al femenino. Los que encontraban a su pareja acudían a la barra a recibir su premio.
Mientras mis propuestas, tales como Michelle y Barack Obama, Fernando e Isabel la católica o John y Jackie Kennedy; eran recibidas con poco o nulo entusiasmo, desconocimiento o incluso infinito desprecio, las propuestas de algunas de las allí presentes como las parejas de David Bustamante o Cayetano de Rivera eran recibidas con risitas y saltitos de alegría. Y encima sin tener a nadie con quien compartir una mirada de complicidad en la que se leyera un «¿¿pero que mierda es esta??»
PD: Tampoco triunfó mi propuesta de pareja Adolf Hitler-Eva Braun ¿os imagináis a un tipo patrullando por una discoteca con el nombre de Adolf Hitler en el pecho? ¿os imagináis que le toca a un negrete la pegatina del Fürher???
Lavandería de dinero
Para hacer las barras libres necesitabas locales apropiados en los que hacerlo. Por un precio de entre 500 y 700 euros podías alquilar un espacio en determinadas discotecas para montar nuestras barras con alcoholes en variedad y mediocre calidad. Hablabas con el encargado, pactabas el precio y se lo soltabas a tocateja y en efectivo al dueño del local.
¿He oido tickets o recibos? ¿he oido IVA? Efectivamente NO. Coges tu dinero ganado gracias al contrabando de monos exóticos, cocaína o Pilots de imitación, alquilas un bonito local, compras la bebida, montas la fiestaca y todo el beneficio que obtengas a partir de ahi es precioso y limpito dinero ganado honradamente en una sencilla fiestecita para los amigotes.
Sabiendo esto, es fácil entender todas las leyendas y rumores que circulan alrededor de ciertas discotecas. O por qué algunas empresas de organización de eventos se ven metidas en oscuros y sucios asuntos de corrupción y malversación de fondos.
Camino fácil para ganar dinero: el hijoputismo
Todo fue por la barra libre que montamos antes de Navidad, fecha clave ya que era la última antes de exámenes de enero y del final de las clases del primer cuatrimestre, con lo que sabíamos que la demanda iba a ser brutal. Además de subir un euro más el precio de la entrada porque sabiamos que se iban a vender fuera el precio que fuer, se compró bebida en cantidades menores de la habitual y también se rebajó la calidad. Encima, aunque esto ya no era culpa nuestra, en todo el local que nos dejaron sólo habia una barra para atender a la gente, por lo que las colas para pedir eran monstruosas.
Mientras que la media de ganancias por persona con cada barra libre estaba en torno a los 50 euros, en aquella malvada barra libre llegamos a los 79 pavos. Fue aquella en la que nos comportamos como auténticos cerdos rastreros en la que más dinero ganamos. Da mucho que pensar…
Siempre habrán parásitos y aprovechados
Esto tampoco es ningún secreto, ejemplos históricos hay miles. Pero fue con la organización de las barras libres, en las que pusimos un modelo igualitario de reparto de beneficios en el que se ve que los instintos humanos, por muy buena que sea la teoría, desbaratan cualquier plan. La idea era repartirnos los beneficios a partes iguales, cada uno haría una inversión inicial y al final se repartirían en fracciones iguales los beneficios del final, entre 30 personas que eramos en total.
En cuanto empezó la organización de la barra libre, en seguida aparecieron los típicos listos que sabían que se esforzaron mucho o poco iban a sacar la misma tajada que los que más curraban. Al cabo de un par de barras libres aparecieron las acusaciones, de los que mucho trabajaban y se quejaban de los que hacían menos que ellos, o de los que no hacían casi nada y se defendían diciendo que habia quienes no hacian absolutamente nada.
Tensiones, envidias y rencores al ver que el esfuerzo no era compensado debidamente. Podíamos confiar en que cada uno haria su parte a sabiendas de que todos seriamos recompensados igualmente, pero no fue así. El sistema falló porque hubo gente que intentó aprovecharse del mismo. La historia de la humanidad resumida en una organización universitaria de fiestas.
Grandísimo post. Has reflejado muy bien el capitalismo (Publicidad engañosa–> mala calidad del producto—> grandes beneficios) y el comunismo.
Como tu bien dices, da que pensar, pues nos quejamos de la clase política dominante, y al final actuamos de la misma forma: engañando a los demás y corrompiéndonos.
Gran leccion acabas de dar tu ahora, jóven padawan
grandes verdades en este post chin !
Eres un personaje bastante triste.