• Skip to primary navigation
  • Skip to content

Alita de pollo

Para los curiosos que no se cansan de volar

  • Blog
  • Recomendaciones
    • Herramientas digitales
    • Películas
    • Libros

Por qué los hombres no escuchan a las mujeres

13 mayo 2014 Por Alita de pollo 12 Comments

Domingo, 16:30. En un soleado ático en el barrio del Raval de Barcelona, degustábamos un grupo de amigos una sabrosa barbacoa. En un momento dado, una compañera se dirigió a otra con la siguiente frase »Oye, he observado que desde hace rato no usas las gafas de sol». Inmediatamente, la aludida de las gafas se las quitó de la cabeza, se las tendió a la otra y esta última se las puso.

La magia del lenguaje de las indirectas entre mujeres. Sin decir en ningún momento lo que quería una de la otra, el mensaje fue entendido por ambas partes. Me imaginé esa misma situación entre dos interlocutores hombres. Habría sido algo así como un »Oye ¿me dejas tus gafas, que veo que no las estás usando?». En el enunciado queda claramente definido el propósito de la frase. Sin rodeos, sin dejarlo abierto a interpretaciones.

indirectas- alita de pollo net
Otro ejemplo de lenguaje de las indirectas

Esta diferencia a la hora de comunicarse, aunque este sea un ejemplo tonto, está presente en todas nuestras conversaciones. Y esas formas tan diferentes de comunicarse muchas veces no las tenemos presentes cuando tratamos entre miembros del sexo opuesto, lo cual da lugar a malentendidos y situaciones incómodas. No porque no escuchemos, o porque no nos entendamos. Muchas veces, simple y llanamente, es porque nos comunicamos de manera muy diferente, y no estamos teniendo en cuenta esas diferencias mientras hablamos.

En muchos estudios sociológicos se han definido claramente cuáles son esas importantes diferencias comunicativas entre mujeres y hombres, y una de las principales está detrás de la famosa frase que da título a esta entrada. Esta diferencia tan importante radica en el propósito que le damos a la comunicación.

Pese a algunas diferencias en cuanto a interpretaciones, se ha llegado a un consenso en cuanto la función que le da cada sexo al acto de la comunicación, diferencia que se mostraba muy claramente en cuanto el tema de conversación era resolución de conflictos personales. En el caso de mujeres, se observa cómo el proceso es un »yo te cuento mis problemas, tu los tuyos». La comunicación se establece para ordenar los pensamientos, exponerlos y compartirlos. La conversación es el fin en sí mismo, no un medio para encontrarle una solución. Encuentre o no la solución al problema, necesitan primero abrirlo, diseccionarlo y verbalizarlo; y gracias a ese proceso crean intimidad y vínculos con la persona con la que están hablando.

conversacion hombres mujeres alitadepollo.net
Fotograma de la película ‘Al final de la escapada’

El proceso entre hombres era bien distinto. Al oír un problema personal, y haciendo uso de su programación masculina hacia lo práctico, tienen que dar una solución al problema. La conversación debe tener un propósito, que es darle una respuesta o solución al problema.  De hecho cuando un hombre plantea un problema es porque busca consejo en alguna parte específica donde tiene dudas, pues ya le ha dado vueltas al problema por su propia cuenta (aqui además del componente biológico, existe el condicionante cultural, y es que en los hombres expresar las dudas y sentimientos es percibido como una muestra de debilidad) 

Cuando se da la conversación entre hombres y mujeres, esta diferencia comunicativa biológica aparece. La mujer le expone el problema personal al hombre, que en su programación interna interpreta que la otra persona está pidiéndole una solución o un diagnóstico de lo que le ocurre. Esto puede crear frustración en la mujer, un sentimiento de incomprensión al ver que no está obteniendo lo que esperaba y podemos acabar en el terrible y temido »es que no me escuchas».

Así de sencillo es, lectores y lectoras. Lo que muchas veces interpretamos como una ofensa por parte del interlocutor, es sencillamente que nuestros cerebros están programados de manera distinta, y por eso ofrecen soluciones distintas. Asi que:

Lección para mujeres

No seáis tan duras con vuestras parejas cuando ellos os ofrezcan una »solución» a vuestro problema cuando lo que queríais era sencillamente soltarlo, crear vínculos con él. Nuestros hombrunos cerebros responden así de manera natural, no porque no os escuchemos ni os comprendamos.

Lección para hombres

Hay que aprender a escuchar sin responder con juicios de valor, escuchar con el único sentido de saber que siente y opina ella de este o aquel problema. Si quieren una solución o consejo, te lo dirán, no quieren recibir una solución o sermón si no os lo han pedido. La próxima vez, en vez de sermonear o juzgar, animádle a que siga hablando, o preguntadle de forma que sea ella misma quien tenga la oportunidad de encontrar una solución o sencillamente sacar a la luz todas aquellas ideas que pueden ayudarle a sacar el problema adelante.

comunicación-no-verbal-hombres-mujeres

Cuanto antes aprendamos estas importantes diferencias a la hora de comunicarnos, mejor para todos. Por mucho que se intente negar, mujeres y hombres somos muy diferentes, y la famosa »igualdad entre sexos» debería buscarse a nivel de derechos y respeto que merecen ambos, y nada más, pues a nivel biológico y psicológico estamos en polos opuestos. Y son precisamente estas diferencias tan complementarias que, lejos de eliminarlas, deberíamos esforzarnos en comprenderlas y adaptarnos a ellas, pues es mucho más enriquecedor tener dos formas distintas de procesar la información.

Asi que ante el próximo conflicto de pareja, sentaos delante del monitor, leed cogiditos de la mano esta entrada, comunicaros entendiendo las diferencias que os vienen instaladas de serie en el software  y tened apasionado, salvaje y desenfrenado sexo de reconciliación a mi salud. Aseguraros de que ellas griten alto y fuerte »¡Gracias Alita, gracias, te amo con todo mi aliento de vida!».

 

 

 

Filed Under: Psicología

Alita de pollo

Reader Interactions

Comments

  1. Ivan Entusiasmado (@Entusiasmadocom) says

    13 mayo 2014 at 10:02

    No te flipes alita. Qué no quiero que mi pareja grite esas cosas de ti jejeje. Estoy de acuerdo con la entrada. Una cosa es la igualdad de derechos y otra es que seamos iguales en manera de pensar. En algunas cosas nos parecemos más y en otras somos bastante diferentes.
    Un saludo.

    Responder
    • Alita de pollo says

      13 mayo 2014 at 14:27

      Jjajaajaja sería un final inolvidable para la entrada. Y tengo que admitir que ese párrafo sobre la desigualdad biológica me vino de una entrada tuya, de ahi me vino la idea. Es lo bonito de los blogs, nos retroalimentamos unos a otros, como el plancton del mar. Por poner un ejemplo de mierda.

      Responder
  2. Caro chan says

    13 mayo 2014 at 10:18

    Hace tiempo que también diserté sobre el tema, y es que en mi infinito afán de intentar comprender a todo el mundo y crear armonía a mi alrededor me empapé de toda clase de lecturas, desde neurocientificas hasta vende humos de autoayuda, de cada una de ella saqué alguna perlita de sabiduría…y si, no me canso de decirles a mis amigas que no pueden enfadarse con sus chicos si van a contarle un problema y él les da una solución y puerta…si quieren un hombro sobre el que llorar hay que decírselo así sin más, de ellos no va a salir algo que no ven como lógico…

    Tampoco todo el monte es orégano, yo he tenido la suerte de cruzarme en mi vida con varios chicos con una sensibilidad especial (y no en donde tú y yo sabemos…) que me desarmaban con sus reacciones (y no, no eran gays…)

    Buena entrada bloody bastard, ahora gritaría con todas mis fuerzas…»Quiero una alita fritaaaaa!!!» XDD

    Chu!!

    Responder
    • Alita de pollo says

      13 mayo 2014 at 14:30

      Ya sabia yo que tu esto ya lo habrias averiguado! Si se me ocurre alguien versada en relaciones interpersonales eres tu! Si es que todo tu blog va de eso practicamente.

      Para mi en el momento que descubrí eso noto haber mejorado mucho en ese aspecto, entender esa diferencia es clave para entenderos mejor. Y con esa sensibilidad aprendida, es normal que luego ALGUNAS te digan que eres gay…y no miro a nadie….

      Thank you mate, seguiremos tus aventuras londinenses, tennos informados!

      Kisses!

      Responder
  3. Javier Malonda says

    13 mayo 2014 at 11:44

    Hombres y mujeres, polos opuestos… y complementarios.

    Buena entrada, Alita! 🙂

    Responder
    • Alita de pollo says

      13 mayo 2014 at 14:33

      Exacto, esa complementariedad (¿existe esa palabra?) es lo que hace más interesante y enriquecedor el complejo mundo de las relaciones de pareja. O puede ser un infierno para los que no son conscientes de estas y otras muchas diferencias claro. Si algo he aprendido leyendo algunas de tus entradas sobre PNL es la importancia de leerse el código fuente del ser humano y entender cómo estamos programados, por qué pensamos lo que pensamos, decimos lo que decimos y hablamos como hablamos

      Me alegra leer tu comentario por aqui, un saludo!

      Responder
  4. Marta says

    13 mayo 2014 at 17:51

    «La mujer le expone el problema personal al hombre, que en su programación interna interpreta que la otra persona está pidiéndole una solución o un diagnóstico de lo que le ocurre. Esto puede crear frustración en la mujer, un sentimiento de incomprensión al ver que no está obteniendo lo que esperaba y podemos acabar en el terrible y temido ”es que no me escuchas”.»

    Me has abierto los ojos. Gracias.

    Responder
    • Marta says

      13 mayo 2014 at 17:53

      PD: Muy buena entrada!

      Responder
    • Alita de pollo says

      13 mayo 2014 at 21:01

      Dile al señor S. que me debe un viaje pagado a Norwich ^^

      Responder
  5. Diana Garcés says

    20 mayo 2014 at 13:55

    jajaja me encanta el final. Aunque de una vez te digo que lamentablemente no lo aplicaré porque gracias a Dios hace tiempo aprendí la lección…

    Te recomiendo el libro: «los hombres son de Marte las mujeres son de Venus». Explica esto bastante bien, sobre todo el tema del por qué los hombres resuelven mientras la mujer solo quiere ser escuchada. Es genial 🙂 Además lo tienes en audio libro. De verdad que es una lectura amena y te explica un montón de cosas que luego dices «ahhhh con razón»… 😀

    Un abrazo,

    Responder
    • Alita de pollo says

      20 mayo 2014 at 19:39

      Ese libro lo ví mencionado en más de una ocasión mientras me documentaba, tiene pinta de ser acertado, me lo apunto en libro de pendientes. Y lo del audiolibro me interesa más todavía, ultimamente no paro de escuchar podcasts, son una forma genial de aprovechar tu tiempo libre!

      Gracias por tu comentario, un saludo!

      Responder

Trackbacks

  1. Pensar en nada es posible ← dice:
    21 julio 2014 a las 7:13

    […] Como ya comenté en una entrada anterior, los cerebros de las mujeres y los hombres son profundamente diferentes, y esas diferencias si no son comprendidas pueden dar lugar a muchos malentendidos y situaciones incómodas. En el siguiente vídeo, el psicólogo especializado en relaciones de pareja Mark Gungor, explica en unos 20 minutos muy divertidos, delante del clásico público norteamericano que se ríen y aplauden como focas por cualquier tontería y que dan ganas de abofetearlos a todos; unos cuantos conceptos sobre las distintas formas de procesar la información de los cerebros masculino y femenino: […]

    Responder

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Copyright © 2026 · Maker Pro El Genesis Framework · WordPress · Log in