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Alita de pollo

Para los curiosos que no se cansan de volar

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El fin del trabajo

28 agosto 2014 Por Alita de pollo 5 Comments

Corre el año 1900. Los caballos, esos bellos y nobles seres, están en su mejor momento. No hay tarea laboral para la que no sirvan: para arar el campo, llevar el correo, transportar mercancias y personas, luchar en campos de batalla….son una pieza imprescindible del sistema económico, indispensables para muchos trabajos y con una fuerte demanda. En 1915 la población de caballos tocó techo, con 21 millones de ejemplares sólo en Estados Unidos.

Paralelamente, se sucede en muchos paises desarrollados un fenómeno conocido como »Revolución Industrial». Se inventaron máquinas capaces de arar el campo con la capacidad de 20 caballos de tiro, locomotoras y barcos capaces de transportar mercancías más pesadas y a velocidades que ningún caballo nacido y por nacer podría igualar y se crearon tanques blindados con una capacidad destructiva nunca vista.

»No pasa nada», pensaron algunos caballos, »esta mejora de la tecnología nos traerá más y mejores trabajos, vale que ahora hay muchas máquinas que hacen nuestro trabajo, ¡pero ya verás como aparecerán nuevos trabajos que ni podemos imaginar!»

caballos
Año 2011: población actual de caballos en Estados Unidos, unos 10 millones de ejemplares.

La revolución industrial aumentó la riqueza y renta per cápita globales hasta niveles nunca vistos. Toda aquella fuerza laboral empleada en el campo fue derivada hacia la producción industrial, donde sí era necesaria. Además este aumento de la riqueza global creó todo tipo de nuevos negocios. Al estar la población más liberada del trabajo puramente mecánico, pudieron crearse horarios de trabajo mucho más reducidos, desarrollar nuevas industrias (con las que cubrir entre otras cosas ese nuevo tiempo de ocio) y mejorar el bienestar de la población. Se beneficiaron de este aumento de la productividad todos los estratos sociales.

El hiperdesarrollo industrial, por su parte, seguía adelante, y nuevas máquinas, cada vez más eficientes , fueron apareciendo. Motores a vapor, necesitados de empleados alimentandolos continuamente en el caso de las locomotoras, fueron sustituidos por motores de combustión interna; cadenas de producción como las presentes en las fábricas Ford, pasaron de tener un coste medio por unidad de 850 dólares en 1908 a 250 en 1925. Con la increible caída de la demanda de trabajo del caballo (fuerza laboral biológica) y sustitución por las máquinas (fuerza laboral mecánica), ni siquiera este salto de gigante en cuanto a medios de producción detuvo la constante disminución de necesidad de fuerza laboral humana, absorbida en parte por el florecimiento de nuevas industrias y en otra, por el siguiente paso evolutivo del trabajador, el técnico altamente cualificado.

automatización alitadepollo.net
En 1931, Ford Company contaba con 61.000 empleados sólo en Estados Unidos. En 2014, necesita menos del doble de empleados (118.000) para cubrir puestos en los más de 100 paises en los que está presente.

La automatización no se detendrá nunca

Desde aproximadamente los años 70, parece que todos los trabajos de fuerza laboral puramente mecánica ya no necesitan los mismos recursos humanos, financieros y logísticos de antes para mantener las demandas de producción satisfechas. Con datos de 2011, la media del porcentaje del PIB que representa el sector servicios entre los 35 países más ricos del mundo alcanza el 65%, más de la mitad de toda su riqueza .

Ya estamos viendo como la automatización tanto en el sector agrícola (fijaros en este video por ejemplo, con un tractor automatizado sembrando un campo entero con un sólo técnico, tarea que antaño empleaba a cientos de agricultores) como en el sector industrial (Foxconn, gigante asiático que fabrica los Iphones de todo el mundo, entre otros aparatos, planea sustituir su millón de trabajadores con 10.000 robots) no hace más que aumentar año tras año y prescindir de la fuerza laboral humana, cada vez por cierto más demandada (para 2050 se espera una población de más de 9.000 millones).

Y podemos pensar que quedan sectores de la economía que será imposible mecanizar, como por ejemplo los transportes o la medicina, que seguirán siendo capaces de absorber esa demanda laboral humana. ¿Seguro?


En algunos estados como California o Nevada ya está permitida la circulación de coches sin conductor, dentro del proyecto Google Driveless Car, que como su nombre indica, permite conducir vehículos sin ninguna persona a sus mandos con una precisión y seguridad excelentes. Una tecnología que sólo habíamos visto en películas de ciencia ficción y que nos parecía de lo más surrealista, los coches autodirgidos, ya están a nuestro alcance . Teniendo en cuenta que los coches autodirigidos ni se emborrachan, ni se duermen, ni mandan whatsappeos mientras conducen, todo apunta a que tarde o temprano estas máquinas autoconductoras van a acabar imponiéndose, tanto por seguridad como por economía.

Y no nos limitemos a pensar que estos auto-automóviles (¡Que nombre más cojonudo! ¡patente en trámite, no me lo robéis!) serán para uso particular. Pensemos en autocamiones, capaces de recorrer 10.000 km sin pararse a mear, tomarse un almuerzo, convocar huelgas o pasar la noche en un puticlub de carretera. Pensemos en autofurgonetas de mensajeria, en automotos repartidoras de pizza…pensemos en los aproximadamente 70 millones de puestos de trabajo cubiertos hoy en día por el sector de los transportes y mensajeria. La economía siempre se impone , y la posibilidad de tener en plantilla 5 camiones autotripulados frente a 5 transportistas con sus salarios, impuestos asociados, costes en tiempo y dinero por sus errores…cualquier propietario de una empresa de transportes no se lo pensará dos veces cuando esta tecnología tenga precios asumibles.

drone-pizza
En Amazon ya tienen disponibles varios drones con los que empezaran a probar repartos en India. Bastante más económico que una furgoneta con su respectivo repartidor.

Tal y como la maquinaria industrial y agrícola redujeron la necesidad de mano de obra y continúa haciéndolo en el sector servicios tal como he señalado con el ejemplo anterior, la informática y tecnología ya están haciendo lo mismo en la fuerza laboral intelectual, la de los trabajadores más altamente cualificados, aquella que parecía librarse de la automatización. Esto último lo digo por aquellos que piensan que por trabajar en un campo de esfuerzo intelectual está a salvo del futuro…

De hecho hasta en el campo de la informática y la programación, sector actualmente en mayor expansión y mejor posicionado como generador de riqueza, no se va a librar de su propia automatización, pues ya tenemos programas capaces de aprender de si mismos que no necesitan un programador detrás que les diga lo que tienen que hacer, e incluso en una vuelta de tuerca más, programas capaces de aprender por si mismos y en campos que se pensaban vetados para la automatización, como la medicina.
Watson computer diagnosticos médicos alitadepollo net

El Ordenador Watson desarrollado por IBM, cuenta con más de 600.000 referencias de evidencia médica, más de dos millones de páginas de revistas médicas y la capacidad de buscar a través de hasta 1,5 millones de registros de pacientes para obtener sus resultados. Ya se está probando con éxito para diagnósticos de cáncer entre el Memorial Sloan-Kettering Cancer Center de New York y la compañia de sanidad privada Wellpoint , con intención de alquilarlo como parte de una red de consulta para todos aquellos hospitales inscritos. Un ordenador capaz de sustituir los conocimientos, capacidad intelectual y de investigación de unos cuantos cientos de oncólogos.

Conclusiones

Este artículo no trata de venderte que el trabajo va a desaparecer para siempre, pues eso nunca ocurrirá. Lo que si que va a ocurrir y de hecho ya está ocurriendo es que la demanda de fuerza laboral humana, a todos los niveles, será cada vez menos necesaria. El ejemplo de los caballos ilsutra brillantemente el futuro que nos espera. Más tecnología no significó más y mejores trabajos para los caballos,  significó una constante e imparable disminución de su demanda, hasta quedar confinados a un plano residual. De la misma forma, cada vez es más reducida la parte necesaria de la sociedad para procesos productivos, especialmente en trabajos poco cualificados y con tendencia creciente en los más cualificados. Tal y como le ocurrió a los caballos, el mundo funcionó e incluso creció todavía más sin ellos, cuando antes eran un elemento imprescindible para la economía. Y exactamente lo mismo nos está ocurriendo a los humanos.

Y a diferencia de la revolución industrial, esta vez no se está aprovechando adecuadamente esa liberación de carga laboral que nos pueden proporcionar los avances tecnológicos actuales, y seguimos en muchos sectores con unos horarios, métodos y modus vivendi propio de los años 50. La solución pasaría por poner la tecnología al servicio del hombre, y muy al contrario, lo que estamos haciendo es pelearnos por meternos todos en esta carrera tecnológica que no hace más que decirnos por activa y por pasiva que no somos tan necesarios, que no necesitamos trabajar tanto, porque con unos costes y esfuerzos mínimos podríamos cubrir necesidades básicas que ahora mismo e incluso en el primer mundo, hay quienes no las tienen satisfechas cuando tenemos los medios de sobra para cubrirlas.

Estamos de hecho en una situación increiblemente estúpida. Tenemos millones de casas vacias ( al menos en el caso de España, como ya dije en esta entrada), concesionarios llenos de coches, supermercados llenos de todo tipo de productos que tiran a la basura comida completamente comestible ( imprescindible documental sobre la increíble cantidad de productos comestibles que se desperdician a toneladas sólo en Europa), tiendas de todo tipo de necesidades absurdas…y ni un duro por el lado de la demanda, porque escasea cada vez más precisamente el medio de obtener monedas y papeles con los que cubrir esas necesidades básicas: el trabajo.

casas impresoras 3d alita de pollo fin del trabajo
Casas fabricadas con impresoras 3D por 5.000 dólares mientras nos matamos a trabajar para pagar hipotecas a 25 años.

Hasta qué punto enfermizo hemos llegado, que no hemos aprendido la lección principal que nos estan enseñando las máquinas con este aumento sin precedentes de la producción y eficiencia basado en la tecnología:  en vez de convertir el fin del trabajo en una sueño hecho realidad, lo estamos convirtiendo en un terrible problema.

Filed Under: Economía, Sociología

Alita de pollo

Reader Interactions

Comments

  1. Ivan Entusiasmado (@Entusiasmadocom) says

    28 agosto 2014 at 12:28

    Me parece interesante tu idea. DE hecho la comparto en gran medida. Sin embargo la revolución industrial es muy anterior a 1900, y su efecto en la población no fue mejorar el nivel de vida sino precisamente todo lo contrario.
    Los ordenadores pueden hacer muchas cosas y cada vez harán más. El avance de la tecnología es como un tsunami, llegará a todos lados pero a algunos antes que a otro. La fuerza bruta caerá primero, y luego los trabajos de escaso valor añadido.
    La única manera de salir adelante, es generar nuevas necesidades en las personas, para aumentando la necesidad, aumentar el número de actividades que realizar, con menos gente cada actividad.
    De momento es cuestión de buscar refugio en los lugares que estén más alejados de la ola.

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    • Alita de pollo says

      5 septiembre 2014 at 7:29

      Crear nuevas necesidades es la salida hacia adelante de casi cualquier industria, el problema viene cuando cada nueva necesidad generada necesitará igualmente menos mano de obra.

      Como bien dices, ahora es cuestión de irse hacia los refugios, que parecen ser los negocios orientados a Internet…¿hasta cuando?

      Responder
  2. Marta says

    28 agosto 2014 at 20:45

    Esta claro que las soluciones llegarán tarde y mal. En mi opinión, se podrían ir reduciendo las jornadas laborales a la vez que disminuir la carga fiscal tanto sobre las empresas en cuanto a emplear recurso humano se refiere, como sobre el contribuyente.

    Responder
    • Marek says

      30 noviembre 2014 at 11:18

      Reducir las jornadas laborales parecería lo lógico dado que somos el doble de productivos que hace 50 años y trabajamos lo mismo. Es como si encima este desarrollo ni siquiera mejorara la calidad de vida de aquellos que aún trabajan.

      Sin embargo, a pesar de ello, la tendencia de destrucción de empleo seguirá adelante. En una conferencia de la UE explicaban que esa destrucción de empleo va acompañada de una menor población como en el caso demográfico Español, por lo tanto podrían ir de la mano de forma sostenible. La clave es que tendremos que renunciar a las pensiones tarde o temprano como ya han hecho en Japón.

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Trackbacks

  1. Parados de larga duración: experiencia de voluntariado - dice:
    18 junio 2015 a las 8:21

    […] hay que admitir que muchos perfiles eran difícilmente reinsertables: sector de la construcción o perfiles automatizables, sin reciclar desde hace tiempo, y en un mundo laboral muy cambiante desde la época en la que […]

    Responder

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