Leer. Leer mola. Si no molara tanto, no habría tantos blogs molones como este. Hasta la fecha, leer sigue siendo una de las pocas formas eficaces, baratas y divertidas de instalar software y contenido nuevo en nuestro cerebro. Para cualquier mente creativa deseosa de seguir aprendiendo, es imprescindible estar renovando nuestro repertorio de ideas e historias nuevas. Cada lectura es una inversión que nos hace, a todos los niveles, más ricos.
El único inconveniente que se le puede sacar a la lectura es que, como tantas otras cosas, requiere tiempo. Para un blog, no supone un problema, donde como mucho puedes estar 15 minutos delante de la pantalla. En el caso de novelas, ya pasamos a varias horas de las que, por nuestro ajetreado modus vivendi, no disponemos de demasiadas. Es por eso que todo método para leer más rápido, y más un método de lectura ultrrarápida como el que traigo, debe ser considerado con atención.

Imaginad poder leer en dos días lo que antes te llevaba una semana. O un mes lo que antes suponía tres. Gracias a esta eficiencia es posible superar la ansiedad del lector compulsivo, esa que no para de recordarnos que cuanto antes acabemos el libro que tenemos entre manos, antes podremos pasar al siguiente, y acabarnos la pila de recomendaciones que están cogiendo polvo en nuestra estantería.
Pues bien, para lograr esto, el método tradicional que nos enseñaron desde bien pequeños es demasiado lento. Y es por eso que en la entrada de hoy, toca desaprender lo que conocíamos y redescubrir la lectura. Renunciad al viejo paradigma de leer palabra por palabra. A partir de ahora, y con el método que os traigo, ahora se leerá a través de golpes de vista.

Para no marearos con más introducciones y conceptos abstractos, ahora voy a proponer un ejercicio práctico con el que notaréis los efectos inmediatos de este método. Para este ejercicio necesitaréis: un libro de texto (sin dibujos) de más de 200 páginas que se pueda mantener abierto en una mesa, un bolígrafo, un cronómetro (aquí teneis uno online, haced clic en el enlace con la rueda del ratón y se os abrirá en otra pestaña) y 20 minutos sin interrupciones.
A partir de ahora, os dejo con el copia pega del artículo original, del blog con el provocativo nombre No seas imbécil:
Conceptos básicos
1- Debes reducir el tiempo que tus ojos pasan en cada línea.
No tienes que leer de una sola pasada. El truco se basa en hacer pequeños saltos dentro de cada línea. Cada uno de esos saltos son como pequeñas fotografías que recogen el máximo contenido en el mínimo tiempo posible. Estos saltos durarán entre un cuarto de segundo y medio segundo y son la clave de la lectura rápida.
2- Debes eliminar el hábito de volver a leer lo que acabas de leer.
Gastar el tiempo en leer una y otra vez algo que ya se ha leído hace que pierdas un 30% de tu tiempo de lectura. La principal razón es que pensamos en demasiadas cosas mientras leemos y eso en parte se debe a leer demasiado despacio.
3- Debes entrenar a tus ojos para usar la visión periférica horizontal y para aumentar el número de palabras que se ven por salto.
Sin entrenamiento la visión predominante es la visión central que reduce en un 50% el número de palabras que pueden leerse en cada salto visual.
Primer paso – Conociendo nuestra limitación
Lo primero que debes saber es cual es tu velocidad de lectura. Coge tu libro de práctica y cuenta las palabras que hay en cinco líneas. Una vez tengas ese número divídelo entre cinco y tendrás la media de palabras por línea.
Ejemplo: 60 palabras / 5 líneas = 12 palabras por línea.
Coge tu cronómetro y ajústalo en un minuto exacto. Empieza a leer hasta que suene tu cronómetro. No leas más rápido que de costumbre e intenta comprender lo que lees. No hagas trampas y no te entretengas mirando el cronómetro y pensando si sonará o sí se habrá roto. Al acabar cuenta todas las líneas que has leído y multiplícalo por el número de palabras por línea que has calculado antes. Rodea con un círculo ese número.
Segundo paso – Señala y dispara
El releer, el tiempo en cada salto y la pérdida de concentración se puede resolver señalando y disparando. Cuando has contado las palabras y las lineas ¿has usado un bolígrafo o el dedo?. Sí la respuesta es afirmativa ahí tienes el poder de señalar y disparar. Si para contar algunas palabras has usado tu dedo, para la lectura ultrarrápida es igual de necesario.
Para nuestra práctica usaremos un bolígrafo para señalar y disparar y el mecanismo tratará de subrayar (con la tapa puesta) cada línea que leamos. Esto provocará que mantengamos el tempo y la atención intactas.
1- Técnica (2 minutos):
Practica usando tu bolígrafo para señalar y disparar. Subraya cada línea que leas centrándote en la punta del bolígrafo. No te centres en entender lo que lees sino en aprender la técnica. Cada línea deberá ser leída y subrayada en, como máximo, 1 segundo. Lee, pero bajo ninguna circunstancia pases más de 1 segundo por línea.
2- Velocidad (3 minutos):
Repite la técnica subrayando cada línea durante medio segundo. Puede que no entiendas nada pero entra dentro de nuestro plan. Subraya durante los 3 minutos que dura este ejercicio y no pases más de medio segundo en cada línea sin dejar de leer. Concéntrate y no dejes volar tu imaginación. Es algo muy común en esta parte del ejercicio acabar pensando en otras cosas.
Tercer paso – Visión periférica
Si te centras solo en lo que tienes frente a ti te perderás dos tercios de información. Si consigues usar tu visión periférica podrás aumentar en un 300% tu velocidad.
1- Técnica (1 minuto):
Usa el bolígrafo para dar saltos en cada línea. Empieza colocando tu bolígrafo en la primera palabra de la linea y después llévalo hasta la última palabra. Este proceso no debe durar más de 1 segundo y tu intención es intentar captar el máximo de palabras fijándote siempre en la punta del bolígrafo.
No te preocupes por comprender e intenta aumentar la velocidad cada vez que pases de página. Lee, pero bajo ninguna circunstancia bajes el ritmo de una linea por segundo.
2- Técnica (1 minuto):
Vuelve a repetir el ejercicio apuntando ahora a la segunda y penúltima palabra de cada línea.
3- Velocidad (3 minutos):
Repite el ejercicio apuntando ahora a la tercera y antepenúltima palabra de cada linea. Esta vez, debes cambiar de linea cada medio segundo.
Puede que no entiendas nada, es algo normal. Puliendo la técnica acostumbrarás a tus reflejos a poder fijarte y entender cada palabra que fotografíes. No bajes el ritmo de una linea cada medio segundo durante los 3 minutos. Céntrate en el bolígrafo y mantén la velocidad. Son solo 3 minutos, no pienses que es un ejercicio eterno y tampoco pienses en lo que te vayas a poner el fin de semana. Concéntrate.
Cuarto paso – Calcular tu nuevo número de palabras por minuto.
Empieza una nueva página y lee durante un minuto como lo harías normalmente (sin bolígrafos ni puntos de apoyo) lo más rápido que puedas manteniendo la comprensión. Multiplica el número de líneas al acabar por el número de palabras por línea que calculaste antes y tendrás tu nuevo número de palabras por minuto. Compáralo con el número rodeado anterior a ver si has mejorado o no (te aseguro que sí).
Felicidades. Has dado el primer paso para dominar la lectura ultrarrápida.
Como todo método y nuevo hábito, requiere práctica para ponerlo en marcha e instaurarlo. Os sorprenderéis a veces volviendo a leer por el método tradicional, por eso durante los primeros días es importante recordarse lo aquí aprendido y forzarlo hasta que salga de manera natural.
Espero que os haya sido de utilidad y a partir de ahora seáis capaces de perdonar mis tochazos de más de mil palabras, ahora que conocéis el secreto de la lectura ultrrarápida.

O bien, puedes usar OpenSpritz y ser 300% más rápido ya mismo.
http://www.spritzinc.com/test/#/
Ese metodo tiene la pega de si tienes un texto en formato fisico. A no ser que te de por escanear todas las páginas y pasarlas por OpenSpritz…pero oye, no está mal este, lo probaré!
¡Buenas! Este método si no me equivoco es muy parecido al que usan en un programita muy simple de lectura veloz llamado ILVEM.
Durante un tiempo lo usé y si lo practicás un ratito todos los días, resulta 🙂
Voy a poner en práctica este paso a paso que compartes a ver qué tal 🙂 Pienso que la lectura veloz puede ser muy placentera una vez que hemos incorporado el ejercicio como hábito ¿no? Seguramente el proceso hasta eso hará que no disfrutemos mucho la lectura, por lo cual deberíamos practicar con textos que no sean nuestros favoritos.
¡Muchas gracias! Un saludo 🙂
Esto es sin duda un Superhábito que podríais compartir en vuestra página! Y si, puede que la práctica no sea todo lo placentera que debería, pero así son los entrenamientos, hay que sudar antes de alcanzar la maestría.
Gracias por vuestro comentario, un saludo!
Justo hoy he hecho un curso sobre la lectura y hemos hablado de esto, así que voy a ponerlo en práctica=)Según nos han explicado en el curso tardamos más en leer porque a la mayoría de nosotros en el cole solo nos enseñaron a leer en voz alta, y ahora aunque no leamos en voz alta, nos leemos a nosotros mismos (nos lo decimos por dentro), proceso que hace que se tarde el doble en leer.
Muy interesante lo de leernos a nosotros mismos, no lo habia pensado…de hecho mientras escribo esto estoy leyéndomelo para mi mismo xDDDD Enseñale este método a tus futuros alumnos!
Un saludo y gracias por el comentario!
Pues si, esto ya me lo habían enseñado en técnicas de estudio hace mil años…Bueno mil no que tampoco soy tan mayor ¬.¬UU
De todos modos gracias por molestarte, aún sabiendo que existen cosas en el mechado que ya nos hacen las lectura más sencilla…XD
Chuuuu!!!
Ya está la SEÑORA Caro haciéndose la listilla!! Mira que te baneo eh!!
Jamás haria eso, si no la sección de comentarios se quedaría demasiado triste xD
¿Que no has pensado en todos los que NO conocian este metodo? ¿lo felices que les he hecho? ¿eh?
Pues yo no lo conocía y me va a venir de perlas dada a la cantidad de libros que se me han acumulado para leer 😉 ¡Gracias!
Y la impertinente de Caro diciendome que eso ya lo sabía…¡Precisamente para la gente que como tú, hasta hace nada, no conocía el método, va dirigida esta entrada!
Yo también tengo una pila de libros pendientes…¡y espero tener una pila también de posts tuyos en Habilidadsocial.com! A ver si puedes liberarte de tanta carga de trabajo y retomarlo para publicar con más frecuencia
Muy interesante, sin duda lo probaré. De pequeños siempre hacíamos competición a ver quien lo hacía más rápido!