Siempre ha sido una intuición, una sospecha, que he tenido y compartido con algunos. Y estoy seguro de que cualquiera ha tenido esa misma sensación. Todos hemos visto comportamientos, tanto en personas conocidas por el gran público como en nuestro entorno más cercano, de una crueldad, falta de empatía y premeditación que nos han llevado a pensar en algún trastorno psisquiátrico grave. Capaces de someter a torturas psicológicas de lo más demenciales a terceros, sin mostrar el más mínimo arrepentimiento. O negando hasta lo ridículo la responsabilidad que tuvieron en actos que arruinaron la vida de uno o más seres humanos. Todos conocemos ejemplos que nos llevan a preguntarnos ¿Es un psicópata?
Si alguna vez has tenido esta misma sospecha, estabas en lo correcto.
Nos imaginamos a los psicópatas como locos homicidas que aparecen en las portadas de los diarios cometiendo asesinatos múltiples o genocidios en algún remoto país. Pero por difícil que resulte de creer, lo cierto es que esa clase de psicópatas son extremadamente raros.
La gran mayoría , que se calcula entre el 1-2% de la población mundial (unos 70 millones de personas), son los conocidos como psicópatas integrados o subclínicos, aquellos que no muestran comportamientos homicidas, pero que presentan los mismos rasgos: personas cuya conducta es predominantemente amoral y antisocial, caracterizados por sus acciones impulsivas e irresponsables, sin importar las consecuencias sociales, sin demostrar culpa ni ansiedad. Incapaces de empatizar emocionalmente porque no pueden reconocer sus propias emociones. Gente para la que las palabras no significan nada más que un sonido sin consecuencias. No hablamos de situaciones extremas en las que una persona puede verse en una situación que le empuje a cometer esos actos (guerras y genocidios, supervivencia, sectas…), sino de psicópatas no diagnosticados que conviven entre nosotros.
¿Como identificar a un psicópata integrado?
Los psicópatas integrados o subclínicos son difíciles de descubrir a no ser que lleven a cabo actos delictivos, ya sea asesinatos (José Bretón), estafas de gran calibre (Bernard Madoff) o algunas más bajas y chapuceras (algunos consideran que el famoso ‘Pequeño Nicolás’ podría ser uno de estos psicópatas). Además, al no presentar síntomas psicóticos como por ejemplo los esquizofrénicos y el hecho de que ellos mismos no se reconocen como enfermos, hace muy difícil detectarlos hasta que no aparecen víctimas.
Los psicópatas subclínicos presentan poderosas dotes para la manipulación personal o sexual, gran capacidad verbal, compulsiva tendencia a la mentira, egocentrismo maquiavélico y desproporcionado, propensión al aburrimiento, encanto superficial…no suelen ser el típico antisocial y retraído que se nos muestra en las películas. De hecho uno de los perfiles típicos del psicópata integrado es el del encantador que seduce a una pareja la cual no sospecha nada para someterla a todo tipo de maltrato psciológico
Incluso aquellos psicópatas integrados que atreven a desvelar su condición, admiten incluso ventajas de su psicopatía. Como admite la estadounidense M.E Thomas (un pseudónimo con el que escribe en un blog muy curioso en el que resuelve dudas sobre sociópatas) “Tenemos una ventaja en términos de competitividad y razonamos de otra forma: pensamos como depredadores y distinguimos las debilidades de los demás de una forma natural e instintiva”
¿Existe una cura para la psicopatía?
Desde 1992 la psicopatía no es considerada una enfermedad mental, según la Organización Mundial de la Salud, siendo lo más parecido el trastorno antisocial de la personalidad, que manifiesta impulsos agresivos y tendencias delictivas que muchos psicópatas pueden no presentar.
Puesto que no se trata de una enfermedad, no mejora con fármacos. Los intentos de rehabilitación han resultado infructuosos, siendo la única forma de atajar el problema la prevención. Y lo más escalofriante es que existen factores que pueden ‘estimular’ la psicopatía, algo no muy difícil en ciertos entornos en los que predomina el «superegocentrismo» y el afán de «tenerlo todo al precio que sea».
Esos entornos son precisamente en los que psicólogos expertos en el campo como Robert Hare y Paul Babiak (la imagen anterior es un test desarrollado por ellos) encuentran el mayor número de psicópatas: grandes corporaciones o gabinetes de gobierno, ambientes donde los psicópatas subclínicos pueden experimentar esos superficiales y cortos periodos de placer que les produce la sensación de poder y el dinero. Depredadores sociales inmunes al estrés o a los remordimientos

Estáis advertidos…
Llevaba tiempo queriendo hacer una entrada sobre este tema, pues son de aquellas que te obligan a documentarte y comprobar por ti mismo que lo que antes considerabas una intuición es una realidad, contrastada por numerosos estudios de psicólogos: los psicópatas son muchos más de los que pensabamos, y además se sienten especialmente atraídos por entornos donde el poder tenga que ser ejercido sin miramientos y a cualquier precio, es decir, por encima de nosotros. Si a esto le añadimos el hecho de que en algunas sociedades se convierten en best sellers libros que frivolizan e incluso venden la psicopatía como un rasgo positivo, la situación no tiene signos de mejorar.


No te falta razón ninguna, estupenda reflexión.
Diría que en general los medios, sobre todo las películas, han contribuido a considerar un psicópata como un ser realmente anómalo (American Psycho) y que no se da con frecuencia. Pero no hace falta que lleguen a ser asesinos. Solo tenemos que reflexionar y ver el comportamiento de lo que nos rodean: sin amor, sin compasión, sin arrepentimiento, sin sentimientos. A veces parece que son androides.
Ha sido interesante. Ciertamente no es la primera vez que me topo con alguien y pienso, eres demasiado «hijoputa» para ser normal. Visto desde la perspecriva clínica, una proporcion baja de psicopatía, entenderla como «malos rasgos de la personalidad» y ya está, es la única salida si no tiene cura. Pero, igual que se hacen indices de cociente intelectual o test de personalidad podrian hacerse de esto, para que el sujeto sepa a qué es promiscuo y se auto regule a fin de no llegar a ser el tipo de monstruo que supongo, en principio, nimgun psicópata o no, habria planeado ser. Pero supongo que en los inicios querian ser «normales» y que no ewta mal que te lo detecten como harian para decirte que eres celiaco o alérgico y a sabiendas de lo que tienes, vivas con ello tratando de hacer el mínimo mal posible a ti y a los demas.
Saluditos
Muy de acuerdo con lo último que dices: creo que los valores que se venden en la sociedad cada vez se acercan más a ello (competitividad, materialismo), y con ejemplos como los del acojonante blog que has puesto o el libro… Muchas «ovejas» se irán fácilmente de un lado de la campana al otro.
Un psicópata es un depredador que no va con la victima depredada por gusto de ir nada más, si no para obtener algo que tiene esta y que quiere obtener. Analiza a la victima y la entra a relacionarse, en el mejor momento que cree ideal, y el perfil de la víctima debe ser una persona dispuesta a colaborar. Eso facilita la tarea, de gente que confía mucho en los demás, de gente jóven, ingenua y positiva porque no ven la maldad y el peligro por ningún lado. De alguien que esté desorientada en la vida, y no sepa qué hacer en su futuro, que esté sola, que tengan necesidades emocionales, afectivas y sexuales que suplir. Osea, el objetivo fundamental del psicópata es depredar emocionalmente.
El mundo está lleno de vendedores de humo que se aprovechan de las necesidades ajenas, por eso hay que tener cuidado a quien le cuentas tus problemas, de quien confías, porque luego eso lo van utilizar para controlarte. El piscópata utiliza tus carencias, debilidades y necesidades para venderte la solución, o darte un alivio a tus carencias… El psicópata te genera una necesidad que al principio te la da sin nada, pero que después te pide un alto precio por ella, muy superior a lo que te dió anteriormente.
El psicópata te conoce mucho antes que tú a él, te ha estudiado muy bien previamente. Las personas con problemas sentimentales, emocionales, y sexuales, con problemas de reafirmación personal, de identidad, por sus debilidades, son las presas predilectas del psicópata que va a parasitarte. Y los pasos que va a ejecutar sistemáticamente para atraparte, en una cárcel emocional que va a ser muy complicado que escapes, te genera un gran apego que te hace perder tu sentido de realidad y tus intereses, desde que se te acerca por primera vez, hasta que te tiene envuelto en sus redes, son los siguientes…
En primer lugar, empieza el psicópata con la seducción, que es encaminar a la victima hacia un beneficio propio, para eso necesita llamar la atención, se presenta como una persona encantadora, que se convierte en alguien fenomenal para ti, sabe previamente lo que te gusta y precisas, halagándote, con risas y buenas palabras, juega con tu ego, se hace una persona dulce con tus familiares y amigos para darles buena impresión, y va a valorarte todo lo que piensas, haces y digas. Los psicópatas son gente muy falsa e hipócrita.
Luego va ser alguien el psicópata que se va a entregar a ti sin medida, despegado y generoso, haciéndote regalos continuamente, sin venir a cuento, diciéndote que te quiere, teniendo sexo contigo sin restricciones para cuando lo desees, por que posteriormente te va sacar algo superior. Por eso, no vale recibir nada gratis de nadie, todo tiene un precio, ya que si alguien te da algo aparentemente a cambio de nada, es porque más adelante te lo va a cobrar bien caro.
Posteriormente el piscópata se va a interesar y le va a gustar temas que a ti te gustan, si te encandila determinado deporte, te dirá que le gusta igual, o la lectura, o el senderismo, o el ajedrez… es la técnica de conexión, que te hace creer que es tu media naranja, la persona de tus sueños, te hace pensar que es la mejor persona que pasa y pasará por tu vida. Para que se sienta segura y confianda la víctima, porque está con alguien igual. Es como si te adoctrinara sin darte cuenta. Está invirtiendo en ti, pero va a hacer que la victima invierta en él, porque te sientes en deuda. Va generándote una sensación de pertenencia, de que esta integrada en tu mundo, que es imprescindible para ti, que no la puedes perder bajo ningún concepto, para tenerte en sus garras pillado.
La ingratitud e irresponsabilidad del psicópata, es su pan de cada día, su seña de identidad, ante cualquier consideración especial que se tenga, ya sea de generosidad, de bondad o de confianza, hagas lo que hagas, y le des lo que le des, considera que se lo merece y le corresponde, y es como si lo tiraras a la basura, un completo desagradecido, porque nunca lo tendrá en cuenta para devolverte algo que le has dado, aunque sea mínimamente… Es irresponsable el psicópata porque toma decisiones inviables que luego vas a tener que cargar tú con ellas. Y sobre todo, en el psicópata sus acciones no concuerdan con sus palabras.
Una de las características fundamentales de los psicópatas es que son muy promiscuos, es decir, que tienen muchas relaciones distintas, multiples y en el mismo tiempo, y normalmente sus parejas desconocen que tiene relaciones sexuales con otras persona, son profundamente infieles, son actores impresionantes, actúan de tal manera que no sabes sus verdaderas intenciones y su vida íntima secreta. Te manipulan a través de la dependencia sexual para complacerte y tenerte enganchado.
El psicópata parasita a su victima para vivir económica, emocional, socialmente de ella, hasta dañar su realidad, y hacerle dudar de su valía. Le separa de su gente cercana y querida, de familiares y amigos, para tenerle en exclusiva, le hace sentir culpable por no lograr algo aunque no le ha dado posibilidades para ello, hace que esté en deuda permanente la víctima, le tiene con una dependencia emocional enorme de la que no puede separars aunque quiera.
Las discusiones con una psicópata careceran de lógica y razón, te montará pollos sin motivo… como no entienden la empatía, son expertas en llevar conversaciones conflictivas y liarla cada dos por tres, sobre algo que han hecho mal, y lo justican con los razonamientos de lo más tontos, que no tienen sentido, que te van a desgastar emocionalmente para nada. Y aunque busques todas las formas de explicarle que lo que hizo está mal, no lo querrá entender nunca, no va a dar su brazo a torcer, y se va a justificar de una y mil maneras absurdas. Una psicópata no tiene sentimiento de culpabilidad, raramente se disculpa… Te habrá causado un daño muy grande y no te lo va a aceptar que lo ha hecho, y no sólo te lo hará una vez, si no muchas. Y si es tu pareja, va a destruir tu vida y se quedara tan campante, como si no te hubiera hecho nada…
El psicópata toma de decisiones sobre tu vida, tu dinero y tu futuro sin consultarte, como por ejemplo, tener un hijo, comprarse un piso, adquirir un vehiculo, casarse… y al final el que pagas el pato eres tú, porque luego te deja colgado, y no quiere saber nada sobre lo que decidió sin contar contigo. Por eso jamás hay que cargar con las decisiones de otros, aunque te las vendan como un regalo, porque en realidad te están haciendo responsable a ti en el futuro sobre ello, y tendrás que pagarlo de una forma u otra.
Por último el psicópata te manipula, es decir te trata como si fueras un objeto del que dispone a su capricho, sin tener en cuenta tu dignidad, tus sentimientos, intereses y futuro, le da igual lo que te pase, solamente le importa la razón de su bienestar, todo vale, es profundamente egoísta, porque va por encima de todo código moral, por encima de la salud e integridad mental de la victima, que él va a elegir, y en muchos casos es narcisistia y ególatra.
En definitiva, los psicópatas no tienen que ser asesinos en masa ni criminales que roban y secuestran, como mucha gente cree, son gentes aparentemente normales, que trabajan, que consumen, que conducen, que pagan impuestos, que se casan y tienen hijos, que se comunican en sociedad, pero luego son verdaderos depredadores de los demás, para sacar de ellos todo lo que pueden, para echarles de su lado en sus peores momentos, para dejarles tirados sin remisión, y destrozar las vidas de sus víctimas, sin empatía, sin conciencia, ni remordimientos. Siempre pretenden la destrucción emocional de sus víctimas.
ARTURO KORTÁZAR AZPILIKUETA MARTIKORENA ©